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La Coctelera

HISTORIAS DE UN JOSH

13 Febrero 2008

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 20: EL LADO OSCURO DE LA FACUL

Ya era hora de que alguien se preocupara de tributar su merecido homenaje a todas esas personas anónimas que componen eso, el lado oscuro de la facul.

Qué sería de la facul sin ellos, esos especimenes que te hacen la vida menos agradable, más desaprovechable, pero entrañables al fin y al cabo. Porque tú entras allí y ves a tus colegas, a tus no-colegas (recuerdos, Aerodinámico), a tus amigas delgadas, a las pijoperlas diversas, y todo es paz y amor y blablablá. Pero... ay amigo...

Todo cambia y se torna de otro color cuando te adentras en ese microclima llamado CAFETERÍA, donde has de echarte a la cara a ellos, LOS CAMAREROS. No son camareros cualesquiera, no, no, los que los conocen lo saben. Son hombres (porque son sólo hombres, patraña de Ley de Igualdad) capaces de cualquier cosa. Desde seguir la cadena alimenticia y comerse a los más jóvenes y tiernos, a amenazar de muerte a alguien que coge amablemente un hielo para su consumición, pasando por ponerse a tirarle los trastos a las chiquitas que piden un capuccino y dios sabe qué más.

Sin salir de allí, es norma habitual también encontrarte con esas señoras que absorben cualquier tipo de residuo reciclable que has dejado hace dos microsegundos en la mesa. Increíble su capacidad para visualizarlos e incorporarlos a su carrito del pescao.

A escasos metros de allí, otro lugar de culto: REPROGRAFÍA. Ese lugar en el que puedes pasar horas enteras para hacer cualquier tipo de fotocopia, impresión o actividad relacionada con ese arte llamado tipografía y ese artilugio llamado imprenta que trajo al mundo ese gran hombre llamado Johann Gansefleisch. En principio, la idea está bien: un sitio con dos tíos atendiéndote y varios tipos móviles a su disposición. Pero, ah amigo, ¡qué personal tan sumamente cualificado!

De un lado tenemos a CEREBRITO, icono por antonomasia del sitio este. Especie singular donde las haya, con esa profunda mirada y esa angelical sonrisa, dispuesta a todo lo que le pidas. Por otro lado, CEREBRITO DE GIMNASIO, con ese cuerpo curtido en mancuernas y máquinas, esos bíceps musculados y esa expresión tan sumamente feliz en su rostro. Y por último, cómo olvidar a MINI CEREBRITO MAKOKI, tan frágil él, pero a la vez, y quizá por ello, con ese aspecto intimidatorio hacia todo aquel que se le acerca. Forman, sin duda, un equipo de lo más envidiable y eficaz.

Y sin irnos muy lejos de allí, aún nos encontraremos con más gente extraña. (No, no son los del puesto de chuches, entre ellos la que salía en TODOS LOS HOMBRES SOIS IGUALES xD, esos molan). Se trata de ellas, las MARICÁRMENES. Mujeres enfundadas en sus batas azules que invaden los urinarios públicos formando barricadas alrededor de ellos para provocar el caos entre la población masculina. Porque es entonces, cuando ves el carrito bloqueando la puerta de entrada, cuando compruebas que todas las Maricármenes se han puesto de acuerdo y han bloqueado simultáneamente todas las puertas de los urinarios, haciendo que tengas que aguantarte e ir jod**o hasta tu casa con tus esfínteres contraídos (con perdón).

Y pese a todo, todos ellos son gente sin la cual, la facul sería otra cosa, seguro que con menos de donde poder escribir un capítulo de HISTORIAS DE UN JOSH. En fin, retomando nuestra SECCIÓN MUSICAL, en este capítulo os recomendaré a vosotros, escasos privilegiados que leeréis esto, un grupo que, pese a la mala baba que arrastra, mola. Son los Babyshambles, el grupo de Pete Doherty, un tío con un par de narices. (Perdón por el chiste malo xD). El caso es que este es uno de sus últimos vídeos y se llama ‘You Talk’. (Me es imposible la traducción, disculpen).

http://www.youtube.com/watch?v=wrIAjeRYZhg

Las gracias a los que firmasteis en el capítulo anterior, que cada vez sois menos pero igual de importantes. Soy como Ronaldinho, estoy en mi cuesta abajo. En fin, agradecimientos sumarios al gran ASEN, que a estas horas estará emulando a Ralf Schumacher en el túnel de Mónaco, y quien espero que firme a las 11.11; y al señor JOCAN, hombre afortunado donde los haya tanto en el juego como en el amor, así que el que dijera la pamplina esa debería estar mamao o algo.

Leeré atentamente vuestros comentarios, críticas, sugerencias y peloteos aquí, en HISTORIAS DE UN JOSH. Besines de colorines.

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30 Diciembre 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 19: LA LOTERÍA DE NAVIDAD ES MENTIRA

Navidad, apreciadísimos lectores. Un año más llegaron estas entrañables fiestas que nuestro calendario se empeña en acercar cada 365 días. En realidad, bastantes menos, porque si acaban, pongamos, el 7 de enero, y luego ya ponemos el árbol de Moncloa el 15 de noviembre, entonces nos encontramos con que cada 314 días es Navidad, lo que quiere decir que estamos cada año 51 días en Navidad, 52 si es bisiesto. Espeluznante estudio este que he realizado.

Así que durante estos 51 días, claro, da tiempo a hacer millones de cosas de las que no sueles hacer durante los 314 restantes. Algunas de ellas:

- Intentar quedar con tus colegas de fatigas para pasar una agradable velada en su compañía, mordisquitos incluidos, tarea esta que conlleva no poco tiempo y esfuerzo.

- Intentar quedar con tus ex colegas de fatigas, esos a los que apenas ves durante los 314 días, lo que no es que conlleve esfuerzos y tiempo, es que es directamente imposible a pesar de los intentos tipo “a ver si quedamos”, “cabronazo, a ver cuándo me invitas a una caña”, “mamón de los coj***s, no hay quien te vea el pelo”, y similares.

- Hablando de pelo (cómo enlazo temas, con qué sutileza), aprovechas para cortarte el pelo, esa actividad que tan nervioso te pone. Y es que, claro, como no podía ser de otra manera, tu peluquería está plagada de chicas delgadas y monas, lo que hace que mientras tu peluquera de cabecera (evidente) hace su trabajo, no puedas evitar ponerte de los nervios debido a ese jodido silencio incómodo que no sabes cómo demonios romper, porque cuando lo haces es con gilipolleces variadas y entonces te pones más nervioso porque la conversación se limita a contestaciones con “sí” y “no”, y claro, como no ves porque tienes que quitarte las gafas porque si no, tu melena beatle cae sobre ellas impidiéndote asimismo la visión, pues coño, no ves, no hablas, pareces autista, y no es plan delante de tu peluquera delgada y mona. Esa que, después del corte, realiza un suave masaje sobre tu cabeza (la de arriba) (qué soez xD) que hace que llegues a tu punto máximo de relajación y bienestar.

- Comprar compulsivamente. Aaaaah qué sería de estos 51 días sin las compras enfermizas. Esos días en los que tu única actividad es acudir a cualquier tipo de superficie comercial rodeado de centenares de miles de personas con un mismo objetivo: ser más rápido que tú, llevárselo antes que tú y, sobre todo y más importante, ponerse en la cola de la caja antes que tú, para entonces girarse hacia atrás y echar un vistazo con aire de superioridad y prepotencia para comprobar que sigues a su sombra. Y, por supuesto, siempre te pones en la caja tonta. Esa en la que se acaba el rollo del ticket, en la que a la cajera (sin faltar, pero muy frecuentemente ni delgada ni mona) se le acaba el cambio, en la que se acumulan señoras con peinados raros para reclamar que le han cobrado 3’56 céntimos de más o que con el kilo de cordero lechal tienen que regalarle una pelota de playa de Nivea, o en la que el gilip****s que se puso delante de ti tiene una tarjeta inútil con la que no le dejan pagar. (Cajeras, no se me molesten por este párrafo).

- Aaaaay y la Lotería. Esa que se supone que inauguraba la Navidad, pero si empieza el 15 de noviembre, entonces una inauguración 37 días después de estrenada no es una inauguración, en todo caso será una inauguración con 37 días de retraso. En fin, que desde el verano se empiezan a vender los décimos para la lotería esa, e incluso hay gente que los compra, ignorantes ellos, sin saber que la Lotería de Navidad es mentira. Porque (y ahora saldrá el típico listo de los coj***s que tiene una tía en el pueblo (el p**o pueblo) a la que le tocaron tropecientos mil millones de euros) ¿alguien conoce a alguien que se haya hecho rico con la Lotería de Navidad? Todavía con la Primitiva o la Quiniela, que ya es dudoso, sí que habrá gente, pero no con esta Lotería, no.

Y es que veamos. Un décimo cuesta 20 euros. Si te toca el Gordo, que ya es casualidad, uno entre 80.000 (no me miréis mal, si teníais el 87.825 os jodeis, que esos no entran en el bombo), pues si te toca, te tocan 300.000 euros, de los cuales es 40% se lo queda hacienda, así que te quedas con unos 180.000 euros. Lo que, dicho finamente, es una mierda comparado con lo jodidamente difícil que es que te toque. Claro, te dirán, coño, compra más décimos. Pero joder (córcholis, creo que cada vez me cuesta más hablar bien), si compras no ya diez, sino cinco décimos iguales, o bien eres un friki de la hos**a o bien eres un rico de los hue**s y te sobra el dinero y puedes gastarte cien euros como quien se compra una de quicos.

En realidad, todo es una película en la que cada año se contrata a unos protagonistas diferentes. Los niños cantores de San Ildefonso, esos. Esos niños, ¿de dónde salen? ¿qué hacen el resto del año? ¿les pagan por trabajar? ¿no será eso explotación infantil? ¿por qué van vestidos como en los años 40? Multitud de incógnitas se ciernen sobre estas criaturas, aunque todos tienen algo en común: tienen la misma voz desagradable que te despierta cada 22 de diciembre con ese tonillo musical de “MIIIIIIIIIIIIL EEEEEEEEUROOOOSSSS”.

Luego están los de las Administraciones, que a mí son los que más me descomponen. Yo es que no logro entender por qué se ponen tan contentos cuando se supone que venden el Gordo Cab**n ese, porque cuando les preguntan siempre dicen “no, no, yo no me quedé con ningún décimo”. Aquí los guionistas de la peli tuvieron una lagunilla. Porque vamos, si yo tengo delante 310 décimos que luego son los que tocan y no compro ninguno, no salgo con una botella de champán a celebrarlo, más bien haría que me tiraran la botella a la cabeza, sería más lo suyo. O eso o hay algo que se nos escapa.

Otra cosa que me pone nervioso es cuando dicen que siempre toca en los mismos sitios. Coño, cómo no va a tocar si tienen todos los números del bombo. Entonces la gente piensa “anda, ya que estamos aquí de vacaciones donde toca todos los años la Lotería, vamos a comprar un decimito, a ver si hay suerte”. Lo cual es una gilipollez suprema, porque, si tienen 80.000 números, es lo mismo que si compraras uno cualquiera en la Administración de tu barrio. Pero claro, como lo compras donde toca pues entonces eres guay y este año pillas.

Por no hablar de las teorías de todo tipo que se desarrollan antes del sorteo, del tipo “este año acabará en 3 porque es la terminación menos premiada en los últimos 246 años” o los clásicos comentarios de “los números feos también entran en el bombo”. Ves, esto está bien porque es justo, no como en la vida real, donde los feos no entran en el bombo. Ahí los guionistas estuvieron bien. Seguro que eran feos.

Así que año tras año te toca comprar el periódico del día siguiente al sorteo para comprobar que todas las esperanzas que habías depositado en tus participaciones (concretamente, una de 2 euros y otra de 15 céntimos con las que habías sido obsequiado) se han ido por el váter camino del vertedero. Y piensas “joder, entre cuatro hojas de periódico con 2 millones de números, ¿no va a estar el mío?”. Pues no, efectivamente.

Así que está clarinete que los niños son actorillos, los de las administraciones son los protagonistas principales y los supuestos premiados son los extras que los guionistas se encargan de contratar todos los años. Claramente subvencionados por las tres administraciones ‘donde siempre toca’ y por las burbujas Freixenet. Y como guinda siempre queda la típica anécdota de quien perdió el décimo que le había tocado, que ya me jodería en el hipotético caso de que le hubiera tocado de verdad y no fuera una peli.

Reíos, reíos, llamadme loco, pero también se lo llamaban a Darwin y acabó en la hoguera. Hoy os dejaré como regalo una noticia que igual ya habíais visto, pero igualmente os servirá para echaros unas risas, y si no la habéis visto, no os riáis mucho, pobre hombre.

http://www.elpais.com/videos/sociedad/Gas/Natural/envia/factura/nombre/Antonio/Gilipollas/Caraculo/elpvidsoc/20071207elpepusoc_3/Ves/

Y ahora, como ya habéis vuelto de este espeluznante vídeo, os dejaré como cada capítulo con la SECCIÓN MUSICAL. Hoy, debido a las críticas recibidas, he decidido cambiar momentáneamente de dieta y os dejaré un vídeo que seguro que recordaréis pero que os transportará a vuestros tiernos años de preadolescencia. Pasaron estos días por Madrid y no me pude resistir a ponerlas en HISTORIAS.

http://www.youtube.com/watch?v=OFpu0ROaPLQ&feature=related

Ayyy qué tiempos, cuando babeabas por la deportista y tus compis del cole hacían coros e intentaban ser como ellas. En fin, que antes de acabar y como siempre, iremos con los agradecimientos, que no se me olvidaron. Las gracias a los que leísteis y comentasteis el capítulo anterior:

- A MILO, ese señor entrañable de la city pepinera que complementa mis capítulos lanzando guiños a diversas lectoras femeninas que por desgracia no recogen el cable. Sigue jugando, como en los rascas esos.

- A VIR, señorita entrañable de la city moratalacense, quien niega todo tipo de teorías y blasfema respecto a nuestros grupos preferidos y se enzarza con otros lectores. Pero adorable, al fin y al cabo.

- A NANCY, señorita no menos entrañable de la city moncloense y betanzosense, receptora de no pocos comentarios en sus trabajos en www.lahuelladigital.com y en www.periodistadigital.com. Cuando la veáis como una estrella de los informativos, no olvidéis que aquí la visteis los primeros.

- Y a ASEN o EL LIJAS o JAVI, muchachito-bombo-infierno entrañable de la city peinetense que de vez en cuando entra al trapo y responde a provocaciones vertidas desde cualquier acera, eso cuando no recibe mordisquitos en dios sabe dónde, y con quien efectivamente acudiremos a ver a ese gran grupo llamado Pereza.


Pues eso, que gracias a todos por leer y firmar y, como si no lo hago está feo, pues deseaos desde HISTORIAS DE UN JOSH unas felices fiestas y blablablá blablablá. Nos leeremos aquí el año que viene, cuando ya no será Navidad, pero sólo quedarán 313 días para las Navidades del año que viene, si es que el año que viene no se adelantan y ponen las luces el 1 de octubre, en cuyo caso sólo quedarían 263 días para que volviese a ser Navidad, 264 si es bisiesto. ¡Adiós!

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7 Diciembre 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 18: LA RADIO (II)

Estimados y apreciados lectores, HISTORIAS DE UN JOSH regresa de nuevo con todos vosotros para seguir animándoos esos ratos muertos en los que divagáis por la red en busca de dios sabe qué para entreteneos y pasar las horas que deberíais estar pasando haciendo otro tipo de cosas. Y cuán agradable debe ser encontrar una apasionante y divertida lectura que haga que te transportes a otra realidad durante unos minutos y que te haga pensar: “Vaya, el tipo que ha escrito esto mola”. Molará mucho, pero seguro que es un friki.

En fin, que como siempre os daré las gracias a aquellos individuos que firmasteis en el episodio anterior, seguro que ahora vuestras vidas han cobrado una nueva dimensión. En primer lugar al joven ASEN, espécimen que ahora se hace llamar JAVI EL LIJAS debido a sus andanzas en determinados aparatos a motor de las que, por suerte para él, no hay documento que las saque a la luz. Qué decir de este hombre que no se haya dicho ya, un fiel becario radiofónico a quien habrá que revisar el contrato allá por el mes de marzo, a cuyas manías y peculiaridades podríamos dedicar un capítulo entero (que me expliquen si no por qué diablos comenta siempre a las 11.11 PM... lleva algún significado intrínseco? palabra que siempre me ha llamado la atención, intrínseco).

Por supuesto también a VIR, principal oposición a la irrefutable Teoría del Anillo, que será explicada en su momento pese a ser ya mundialmente conocida y aprobada y aplaudida. No será cuestión de hacer escarnio público, airear a los cuatro vientos que detesta a grupos como Pereza u Hombres G sería demasiado.

El pelotero agradecimiento también a la escritora popular MARÍA, capaz de poner verde a una película de tal forma que al segundo te dan ganas de verla (la película). Por no hablar de sus habilidades culinarias al formar apetitosos platos de la nada. O de su flojucho nivel de inglés que hace que tengas que estar ahí sacándole palabras de donde no las hay.

Y por descontado también a JOCAN, representante deportivo de esa pequeña y humilde redacción que es La Huella Digital, esa publicación tan magníficamente llevada de manos del gran A.R. (como la Quintana, jaja). (Espero que este comentario no hiera ciertas susceptibilidades femeninas). Ah, y por supuesto también presentador de ese gran programa llamado El Lavavajillas. Qué entrañables sois todos, coño.

En fin, tras este peloteo de rigor iremos con la historia de hoy, que no es otra que la continuación de la de ayer. Qué bien me expreso, joe. Pues bien, como decíamos ayer (Fray Luis de León), nos encontramos en nuestro magnífico trabajo de las mañanas de los domingos madrileños, esas en las que bien puedes incubar todo tipo de microbios invernales polares o adoptar ese tono rojizo en tu cara que tanto te gusta y te recuerda a tu primer día de sol de la playa, mierda de cambio climático, haz algo, Nan.

Tras concluir TU programa (así, en mayúsculas, que para eso lo haces tú solo), eres informado del partido que te toca cubrir, que como quedó dicho, suele ser ese al que le faltan diez minutos para empezar. Aunque claro, por supuesto, uno se ha ganado cierto caché con el paso de los meses, y ha logrado que sus destinos más frecuentes sean campos de Preferente, que ya es mirar muy alto dado el caso. La cosa es que sales haciendo rueda de la emisora, con los trastos a medio recoger, camino del susodicho partido. Normalmente hay pocas incidencias de camino, tu padre echándote la bronca por las veces que has metido la pata y poco más, lo típico.

Llegas al campo, que ya sueles conocer de otras veces, y ahí ya te sientes en tu terreno. El portero-taquillero-lo que sea, un hombre entrañable, te saluda con efusividad y no es capaz de evitar ese comentario jocoso de “a ver si hoy nos das suerte, que últimamente...”. A lo cual, claro, no te queda más remedio que poner tu cara amable y decir que sí a todo, que es lo mejor.

Lo siguiente que te toca es hacerte con las alineaciones del partido, los árbitros y toda esa información que a nadie le sirve para nada pero que tienes que dar. Y esta es una de las partes más excitantes de la mañana. Teniendo en cuenta que suelen faltar cinco minutos para que empiece el partido, pueden suceder varias cosas:

- En el mejor de los supuestos, un hombrecillo que debe ocupar el cargo de delegado o tal, te abordará con una hoja oficial del club a la que no falta de nada, si acaso un zumo y un bollo para completar, pero poco más. Ahí es cuando te sientes un privilegiado y la gente se aproxima a ti para contemplar tamaña obra de ingeniería y de Excel.

- Por supuesto, esto ocurre las menos de las veces, se trata de una costumbre poco extendida por estos lares. Lo siguiente, en orden de comodidad para el profesional del micrófono y la pluma (sobre todo la pluma), es encontrarte con una única hoja de alineaciones para to kiski, colgada en un corcho y normalmente manuscrita por alguien que durante la semana debe ser médico, con lo que has de transcribirla a tus propias hojas oficiales de la Radio que llevas enseñando pa fardar. En este caso es cuando, al cabo de dos horas, se te acerca la típica aficionada madre o novia de, indignada, a decirte que llevas to el rato diciendo mal el nombre de su niño, con lo que no te libras de la consecuente bronca a pesar de tu inocencia.

- También puede ocurrirte que, por causas desconocidas, no exista hoja oficial de alineaciones, por lo que has de desarrollar tu sentido periodístico y aventurero para hacerte con ellas. Es entonces cuando, cielos, te toca visitar la caseta del árbitro. Aquí, a su vez, pueden darse circunstancias varias:

a) El colegiado de turno te interroga. Te pide todo tipo de datos acerca del medio para el que trabajas, de dónde es, cuándo venís, dónde se oye. Cuando termina su interrogatorio, claro, es la hora y te dice que la próxima vez vengas un rato antes, que no puedes llegar tan apurado. Acción-reacción: ¿de quién te acuerdas entonces?

b) Se reproduce la misma situación del caso ‘a’, pero tras el interrogatorio su eminencia del silbato te permite recolectar los nombres de los tipos de pantalón corto que previamente ha rellenado en su acta.

c) El árbitro está de cachondeo con sus linieres y ya puedes robarle las botas que no se enterará. Te sientes como en tu casa en ese momento.

- En el supuesto del caso ‘a’, claro, queda feo que tu señor director te pida las alineaciones y saltes como un niño acusica de cinco años diciendo en antena: “jooooo, es que el árbitro no me las ha querido dar, buaaaaa”. Lo dices, por supuesto, pero además has de seguir agudizando tu ingenio para conseguir los equipos sin inventarte los nombres, que eso ya es muy fuerte. Inventarte el del árbitro bueno, no sería la primera vez, le pones un TABANQUERO RODRÍGUEZ y suena creíble. Entonces tienes que acercarte a los entrenadores, esa gente extraña, a que por favor te faciliten sus once elegidos. Normalmente delegan, por razones desconocidas, en el portero suplente, un hombre paciente y resignado que te atiende con todo tipo de detalles y te satisface en todo lo que puede, incluyendo historias de por qué el mote de Dani El Botijo o qué hace jugando un tío de 129 kilos de peso como defensa central.

Una vez has terminado con esta ardua tarea, has de pedir disculpas a tu señor director por entrar en antena con el partido diez minutos empezado. Tras recibir la correspondiente reprimenda, te dispones a vivir una agradable mañana de fútbol que siempre deja sus anécdotas. Desde el día que te preguntaron por el terreno de juego, dijiste que estaba “irregular” y a los dos microsegundos, el encargado del campo llegó a ti diciéndote a voz en grito que el campo estaba perfecto, que habían traído dos camiones de arena de Huesca y que a ver qué iba a pasar, no se te ocurre otra cosa que pelotear todo lo posible al equipo local en todos sus aspectos, excepto si es un derbi, que ahí la cosa se pone peliaguda. Esto te lleva a no pocos fregaos, porque siempre suele haber el típico aficionado exaltado del equipo visitante que se te sienta al lado y no para de hacerte observaciones desagradables, ponerte caritas, despotricar de todo y vocear mientras intentas comunicarte con tu señor director y tus apreciados oyentes.

Si no ocurre ninguna otra desgracia inoportuna, como que se te acaben las pilas de la radio y no tengas de repuesto y tengas que mandar a tu padre a la gasolinera más cercana, todo suele transcurrir con cierta normalidad, que si la madre del árbitro tal, que si tú más, que si luego a la salida, lo típico. Tras el partido, das tu opinión sobre el asunto de interés nacional por el que eres cuestionado, tocas un poco las narices al personal y procedes a dar las puntuaciones del partido. Asunto espinoso también este, ya que, en anteriores ocasiones, se te ocurrió repetir la estrella local un par de ocasiones al mismo jugador (hombre que, casualmente, luego fichó por un gallito de Tercera), y a la salida, tres rubias con gafas de sol de esas de media cara que tan nervioso te ponen, te abordaron preguntándote que por qué demonios le das siempre la estrella al mismo, que su novio Fernando Gabriel lo había hecho perfectamente y que le tienes manía. Con lo cual, tratas de rotar cada semana pese a que el tipo en cuestión haya hecho un partido para tirarlo a la trituradora de basura esa que tenemos los de Leganés, esa es tu credibilidad.

Y antes de irte a tu casa, claro, te queda la entrevista. Ese momento en el que has de buscar entre el reflex y las camisetas sudadas al crack mediático del partido. Aquí bueno, puedes encontrarte ante multitud de tipos, es como la vida misma. Puedes toparte con el típico flipao de Preferente, que mete un gol en el descuento y te hace esperar media hora hasta que sale de la ducha, se hace la cresta, se pone sus vaqueros del Pull y sus gafas de sol de media cara mientras su novia le espera a la salida. O también con un buen chaval, que también los hay, gente normal, albricias. Incluso con alguno que te dice que no hace declaraciones, que tiene mucha prisa. Y tú piensas: “este seguro que acaba en Primera”.

En fin, que tras todas estas odiseas, despides la conexión con la satisfacción del deber cumplido. Una semana más, has superado las pruebas de la gymkana futbolística-radiofónica. Te vas, compruebas que tu Lega va perdiendo una vez más, y llegas a casa dispuesto a contar lo que has visto en tu crónica semanal de la gloriosa web www.elgoldemadriz.com. (Si no me hago publicidad yo, ya me diréis).

Ya veis, adorables lectores, el arduo trabajo del periodista de calle. Ahora, como siempre y antes de despedirme, os dejaré con la SECCIÓN MUSICAL, esa que ninguno veis pero que yo sigo actualizando porque soy guay, y os recomiendo grupos de esos que llamáis “chungos” en un tono sumamente hiriente y despectivo. Esto me recuerda que tenía que comentaros mi indignación con los llamados ‘críticos’, esa gente que escribe en los periódicos, las revistas y tal sobre los últimos lanzamientos y esas cosas. Mi ira se desató al comprobar que, con motivo de la visita de los grandiosos Arctic Monkeys a España, numerosos individuos de estos pusieron de moda que su segundo CD es mil veces mejor que el primero, lo cual me llenó de inquina, porque claramente el primer CD parte el bacalao en varias canciones, mientras que el segundo tiene tres o cuatro temas potentillos y el resto es lo que podríamos denominar como un poco bacalá. ¿En qué se basan a la hora de opinar y recomendar? ¿Llevan algún tipo de comisión? Y no es un caso puntual este, en el que, como casi siempre, el primer CD de un grupo es bastante mejor que el segundo, sinceramente. En fin, que sólo quería dejar constancia de mi profundo malestar con este tipo de profesionales, creo que ha quedado claro. Hoy os dejo con un grupo que se llama THE WOMBATS y que se ha dado a conocer gracias a este pelotazo.

Espero vuestros comentarios. Nos leeremos aquí, en HISTORIAS DE UN JOSH. ¡Besines de colorines!

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18 Noviembre 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 17: LA RADIO (I)


Queridos amigos, servidor está un día más con vosotros en un nuevo capítulo de HISTORIAS DE UN JOSH. Una publicación de bastante más vida que EL DUENDE CREATIVO Y ERUDITO, sin duda, y abierta a las críticas de sus lectores. Así que, debido a las constantes peticiones de reducir la extensión de los capítulos, me despido y buenas noches. ¿Les parece bien así a los señores? ¬¬

En fin, procederemos rápidamente con la SECCIÓN DE AGRADECIMIENTOS para aquellos que firmasteis en el capítulo anterior. En primer lugar a MILO, un fan incondicional que levanta pasiones a su vez entre el resto de lectoras. Menos mal que los comentarios no incluyen fotos de cuerpo entero. Por cierto, Arroyo Culebro provincia de Aldea, ¿no? Y anda, anda, calla, que a este paso todavía ganan la Liga los azulones (que rima con “cabrones”, muajaja).

¡Hombre MEI! ¡Muchas gracias por firmar! Que no hay quien te vea desde que te volviste a mudar, cualquiera diría que estás en Londres o algo. A ver si te dignas, ¿no?

También al señor JOCAN, ese compañero de fatigas tipométricas. Hay que ver, qué sensación esa de estar en clase como un mueble y sin enterarse de qué demonios pintan seis cíceros y medio a cuerpo nueve en cuatro coma cinco columnas y mil quinientas líneas.

Por supuesto a MARÍA, esa mujer que ya comprobó la veracidad de mis bíceps y que sueña con convertirse en una nueva Spice Girl.

A VIR, esa mujer incrédula ante la famosísima e irrefutable Teoría del Anillo, esa que rara vez falla y que quieras o no acaba por cumplirse.

Y a ASEN, redactor desplazado al circuito de Yestes, compositor popular de letras adaptadas al castellano y recopilador de frases célebres como ese ya mítico ¡¡TIENEN UN TROLL DE LAS CAVERNAS!!

Tras los agradecimientos iremos ya al capítulo, que luego rajáis. En esta ocasión os hablaré de ese arduo trabajo que es currar en la radio, algo que muchos ignoráis. Servidor cumple su tercera temporada en RADIO TAL (interesados preguntarme el nombre en privado, que luego rajo y la gente se cabrea). Uno trabaja los domingos, por llevar la contraria más que nada, pero su trabajo comienza el sábado. Como profesional cualificado que uno es, ha de elaborar el guión de su programa, consistente básicamente en resultados, clasificaciones y horarios de partidos. Aquí comienza el trabajo de investigación, porque tú pensarás BUA, TODO SE JUEGA LOS DOMINGOS. Pues error, siempre hay alguien que hace la jodienda y pone su partido el sábado a las nueve de la noche, con lo cual tienes que bucear por esos foros de dios a altas horas de la madrugada para enterarte del resultado del partido adelantado de la jornada de la Primera Regional Grupo Cuatro.

Una vez relleno el guión, lo siguiente es levantarse el domingo cuando muchos se acuestan, cabrones, y volver a investigar, porque también suele haber algún tipo de jodienda los sábados de madrugada. (Releo esto y la frase puede dar lugar a equívocos. Sobre todo para algunos, ja). Cuando te cercioras de lo último, te dispones a ejercer tu rutina dominical. Te desplazas hasta el quiosco de Luciano a comprar la prensa y antes de las 9.30 AM estás en tu emisora. Hubo una época en la que tenías llaves para abrir, pero normalmente has de esperar a que tu querido técnico llegue tarde para que abra el chiringuito, con lo que te malhumoras pensando que podías haber estado cinco minutos más en la cama y, joder, qué frío hace, hostia.

Cuando tu fabuloso técnico llega y se excusa en el autobús, te acomodas y te preparas para comenzar tu programa, con 5-10 minutos de retraso normalmente, puntualidad ante todo. Entonces enchufas tus cd’s preparados expresamente para tu programa, pese a las numerosas críticas retrógradas sobre los temas seleccionados. Claro, teniendo en la discografía al DÚO DINÁMICO pa qué poner a THE KILLERS. Es en ese momento cuando compruebas que los equipos de la facul no eran tan malos ni tan viejos como pensabas, no no. La mesa de mezclas la podría haber usado perfectamente Matías Prats Padre, con lo cual tu sintonía de presentación hace un constante sube-baja cada dos segundos, algo muy agradable para el oído.

Salvo esos pequeños detalles, el primer rato suele ir tranquilamente, tener el AS delante da cierta seguridad. Claro, no tienes que aprenderte la lista de bajas por lesión del Getafe ni el puesto del Villa de Santa Brígida, jodidos canarios. Al rato es cuando empieza a llegar todo el equipo de redactores, quienes, por razones sobrenaturales desconocidas, se reúnen en torno a ti y a tu micrófono en lugar de en el resto de 2627 metros cuadrados de emisora, con lo cual tienes dos opciones: hablar sobre las siete voces restantes o esperar a que terminen. Es el momento de la tertulia: vaya robo anoche al Madrid, Lopera es un papanatas, dónde juega el Cimentaciones Calleja. Porque esa es otra, la previsión ante todo. Como durante la semana no hay días, hay que esperar a media hora antes de los partidos para saber cuál vas a retransmitir, con la seguridad y la buena preparación que eso conlleva. Pues claro, luego te llega el oyente pejiguera indignado de turno y te dice ¡A VER SI HABLAIS MÁS BAJO, QUE SE OS OYE TODO DE FONDO! ¬¬

Cuando ya te pones borde y alejas la tertulia del micro, prosigues con tu programa y con los múltiples imprevistos que surgen: llamadas al teléfono, al timbre, reclamos de tu jefe para que te des prisa, lo típico. Muchos días has de conectar con tu equipo de especialistas, para lo cual has de usar la línea telefónica. Esto también tiene su cosa, porque claro, el especialista suele estar sobao y tiene voz de ídem, un tono así bajo y lineal, con lo que has de subir su volumen hasta que, siempre siempre siempre, atrona el hiperdesagradable pitido que te deja sordo durante quince segundos. Eso cuando el señor de turno no tiene retorno o vaya usted a saber qué. Dicho esto desde el cariño y la admiración al extenso equipo de especialistas.

A todo esto, has consumido media hora de programa y has dicho tres cosas, así que tienes que ir a toda hos**a con el resto, saltándote lo menos importante, claro. Lo que, por supuesto, te conlleva no pocas críticas de tus seguidores, inquiriéndote por qué demonios no das entera la clasificación de la Segunda Regional Grupo Siete. Y tu jefe metiéndote prisa detrás del cristal pa que termines a tiempo de ir a tu partido, que normalmente es el primero en empezar en toda la mañana, claro.

Así que terminas lo mejor (y más rápido) que puedes, recoges tus trastos mientras el técnico cambia tu música por el merengue de los años 50, esperas a que tu jefe termine su tertulia con quien sea, da igual, y te diga VAMOS VAMOS, QUE NO LLEGAS, y sales como un cohete en dirección a ese campo de dios desde el que tendrás que seguir ejerciendo.

Pero, ah amigos, esa es otra historia que será relatada en el próximo capítulo de HISTORIAS DE UN JOSH. Ahora, antes de despedirme, os dejaré como siempre con la SECCIÓN MUSICAL de cada episodio, esa en la que trato de culturizaos sobre temas musicales de hoy en día. Hoy os dejaré el enlace para que veáis un vídeo de un grupo que se llama THE CRIBS y que habla de las necesidades de los hombres y tal. Espero vuestras firmas, comentarios, críticas y blablablá una vez habéis comprobado lo duro de la profesión periodística. Apareceréis en los créditos del próximo episodio de HISTORIAS DE UN JOSH. ¡Adiós!

http://www.youtube.com/watch?v=oCNTYi9fHuo

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15 Octubre 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 16: LA BODA

No soporto la presión. No puedo. Ha sido ver que me habéis empezado a llorar con que si vuelve, vuelve ya, queremos que vuelvas, vuelve o me suicido, que no lo he podido aguantar más. Así que me he bajao los pantalones (con perdón) y aquí estoy. Aragonés, te entiendo y te admiro. Raúl Selección.

Pues sí, después de este breve parón vacacional de apenas cuatro meses, HISTORIAS DE UN JOSH vuelve una temporada más para llevaros esas andanzas cotidianas que a todos os suceden pero que muchos no sabéis comprender, dicho sea desde el cariño. Espero que esta que fuera bautizada como vuestra blogserie favorita reviva sus días de vino y rosas, gran película por otra parte, de esas que muchas odiáis por el simple hecho de que sean en blanco y negro mix, qué paradoja. En fin, que como siempre, espero que los que paséis por esta humilde morada (¡Marco vuelve!) dejéis vuestra sucia huella en forma de firma, comentario, crítica, sugerencia, alabanza o loa, que aparte de ser la amiga de Anita (Borges) es una cosa que viene en el diccionario de la RAE, esa gente extraña.

Dicho esto, y como es norma habitual, he de agradecer a aquellos que firmasteis en el capítulo anterior y que habéis pedido con todo tipo de llamamientos públicos mi vuelta. En primer lugar, las gracias al señorito MILO, uno de los más empeñados en mi regreso aunque sólo sea porque actualice de una puñetera vez la sección de enlaces. Así funciona esto: si me pones tal, te leo cual. Podríamos denominarlo chantaje, sin duda. Pero bueno, ante este hombre benidormí (uhmm.. el word no acepta ‘benidormí’.. ¿sugerencias?) plegaremos velas cual Alinghi.

Otro agradecimiento destacado para el hombre últimamente conocido como ASEN, gran clásico del fútbol madrileño para los incultos. Peculiar personaje este, capaz de irse ¡dos días! a París a cubrir una rueda de prensa o estar a las 6 de la mañana viendo a alguien que él mismo autodenomina ‘ñaflas’, grandioso adjetivo este. Por cierto, que aprovecharé el azulonismo militante que desconozco si seguirán manteniendo en estos tiempos que corren, pero del que tanto alardeaban hace unos mesecillos, para comentar algo sucedido esta pasada semana en el glorioso Trofeo Villa de Leganés futbolero. Y es que, sí amigos, papá una vez más encima de mamá (nunca entendí bien esta frase hecha, solicito ayuda), por no ganar, el Aldea FC cayó ante los suplentes y juveniles del también glorioso Lega en gran gesto de buena vecindad. Se aceptan comentarios al respecto, gracias.

Más agradecimientos, en este caso al señor JOCAN, ese que hace que me saquen amarilla el primer día de clase. Un señor al que veréis esta semana cuando pongáis la tele para ver el tenis detrás de Nadal cuando se saque el pantalón del trasero o así, lo reconoceréis porque llevará un cocodrilo en el pecho. Vale, ya sé que no miraréis ahí, a mí también se me van los ojos detrás de las azafatas Hugo Boss, qué pasa?! ¡Jocan dimisión!

Y el último agradecimiento pero no por ello menos importante, a la revelación de estos días. Y es que el llamamiento (ver capítulo 6) surtió su efecto varios años después y ELLA ha aparecido. Así que, qué decir, en estos casos es cuando uno se queda sin saber qué demonios escribir y ocupa líneas sin decir realmente nada, así que diré GRACIAS y seguidamente me callaré.

En fin, yendo con el capítulo propiamente dicho, he de decir que con la llegada del verano, servidor comenzó a hacer las cosas que suele por estas fechas, véase apuntarse al gym para no convertirse en un jodido tirillas (200 gramos en tres meses, creo que me pasé con las pesas), ver a pollos transfusionados subiendo el Tourmalet, leer 2581 veces por día el nombre de Kaká o levantarse a la hora justa para ver la clásica serie de tele veraniega, que en este caso, mierda, no fue la sin par DAWSON’S CREEK, sino su versión hispano-polaca SMS, serie de gran éxito, no cabe duda. Pero sin duda, el acontecimiento del verano ocurrió en el mes de julio y no fue que el Atleti ganara la Intertoto: fue LA BODA.

Como bien sabéis (ver capítulo 5), LA BODA tenía lugar a mediados de julio. Como toda boda seria, antes tuvo lugar la pertinente despedida de solteros, esa cosa en la que se trata de emborrachar a los novios hasta las trancas para que hagan cosas por las que luego se estén remordiendo la cabeza, no porque se acuerden, sino porque luego, claro, aquellos que les indujeron al pecado ejercen su derecho a aumentar la anécdota hasta un 50%, más no vale. Pero hay que decir que la despedida no respondió a los tópicos universales, no, sólo a algunos de los que no es momento de hablar.

Así que poco a poco fue llegando el día del acontecimiento. La semana anterior comenzó a llegar el contingente familiar destinado desde EL PUEBLO, rompiéndose así la centenaria tradición de efectuar la ruta veraniega camino de ese querido lugar donde los gallos cantan y los cerdos se rebozan en agua negruzca. El estrés comenzó a incrementarse, por tanto, ya que servidor era una parte sorpresa del tema al ser el encargado de leer una historia metafórica acerca del matrimonio y la vida, muy filosófico todo, ya veis. Trabaja en RADIO LAS ÁGUILAS pa esto. La cosa iba acompañada de diversos aparatos de mobiliario, así que la semana previa estuvo dedicada a agenciarse de los chismes necesarios para la actuación en las 2.537.127 tiendas de chinos que descubriste que hay en tu barrio.

Cuando al fin llegó el día, descubriste que tus temores eran infundados. Tu pesadilla de morir ahogado y asfixiado por tu camisa y tu corbata mientras el calor sahariano se cernía sobre tus huesos no tenía fundamento, que diría Arguiñano. A punto estuviste, eso sí, de calcinarte en la acera cuando tuviste que subir a Leganés (expresión común entre los que vivimos a las afueras) a orientar y alojar a una parte de la delegación pueblense y luego bajar a enfundarte tu traje batiendo el récord nacional de bajar la avenida del Telepizza.

Después de que te hicieran el nudo de la corbata, cosa que no aprenderás a hacer en la vida junto con aprenderte los valores del ‘se’, te dispusiste a que llegara EL FOTÓGRAFO, un hombre al que esperabas ver un rato, que te diera la moña con el ‘mira en ángulo oblicuo de 15º Fahrenheit a la izquierda’ y te dejara (más) ciego con su flash ultravioleta, pero al que el resto del día tendrías ocasión de ver constantemente en el sitio más insospechado, jodido fotógrafo. Aún le tenías en tu salón cuando tuviste que echar a correr a dirigir la expedición camino del lugar de los hechos, nada menos que SAN AGUSTÍN DE GUADALIX, un bonito pueblo de la geografía madrileña de no ser porque un poquito más lejos ya no lo podían hacer. Así que, lista en mano y con tu Siemens a punto de morir, comenzaste a pasar lista antes de que empezara el viaje. Lo típico, que si faltan cinco, que si se nos ha olvidao decírselo a Alfonsito, que si la tía Joaquina no se ha enterao... lo normal, vamos. Esto, claro, aderezado con tu cámara en la otra mano, ya que eras el encargado oficial de elaborar el glorioso vídeo EL DÍA DE MI BODA, un ejemplo de cinema verité en el que desarrollaste toda tu sapiencia cinematográfica.

Una vez de camino, descubriste que, ahora sí, tus temores tenían sentido: pese a haber logrado mediante arduos esfuerzos diplomáticos adelantar media hora la salida oficial, te cagaste en los madrileños parceleros que el viernes tarde colapsaban la A-no-recuerdo-qué a la altura de... ¡el circuito del Jarama! Te casas en Fuji y llegas a las bodas de plata, vamos. En fin, que después de que te adelantara el fotógrafo, el novio, los invitados que venían de Tegucigalpa y hasta la novia (verídico), la expedición oficial llegaba a las 20.25, cinco minutos antes de la hora prevista, eso es llegar con antelación a los sitios.

Tras bajarte, dar las pertinentes explicaciones a los que llevaban allí tres horas, cabrearte con el conductor, repartir besos a tutiplén entre gente que no conocías y demás, procediste a entrar en el lugar de los hechos, un jodido castillo medieval del rey Arturo. To estresao tú, atacao por tu actuación sorpresa y demás, entras en el sitio convencido de que es allí cuando te da por mirar al frente y ves a... dos novios que no son los tuyos! Ayayay, momento de confusión, tensión, falsa alarma.

Y por fin, comenzó la cosa. El concejal que dirigía el cotarro era un tal Borja, un chavalito de 2’05 de altura pero con menos gracia que los comentarios de Salinas (Julio), y que, por las pintas, estudiaba derecho fijo. Qué poquita gracia, de verdad. Mientras grababas con tus comentarios jocosos, se acercaba tu turno, que llegaba, cosas de la vida, después de que Lord Borja El Soso leyera tres artículos de la jodida Constitución referentes al matrimonio y blablablá. Dejaste la cámara a un lado y saliste allí ante la sorpresa generalizada a leer la cosa que te habían preparado, que uno tiene un cartel y no es plan de componer a estas alturas, ¿o es que creéis que esto me lo invento yo? De ese rato sólo recuerdas lo jodidamente difícil que te era leer, porque debido al temblor de tu mano izquierda se te juntaban las líneas y era realmente chungo interpretar con un poquito más de gracia que Mister Sosainas, lo cual no era difícil, por otra parte.

Tras la típica anécdota inoportuna que en toda cosa en que participas ocurre, un aplauso cerró tu actuación y volviste a tu sitio para seguir con tu grabación. Luego descubrirías que, en tu ausencia, tu suplente no te grabó a ti, sino que en mi lugar, tapando mis 66’4 kilos, aparecía EL FOTÓGRAFO, en aparición constante cual padre de Hamilton. La cosa terminó, más besos y fotos a mansalva, y a continuación los canapés, ese momento en el que montones de individuos a los que no habías visto en tu vida hasta ese momento se te acercan al calor de la bandeja que una de las amabilísimas camareras te había ofrecido.

Tras las primeras cañas y recibir las felicitaciones y palmaditas en la espalda por tu actuación, llegó el momento de la cena, ese en el cual te has apiporrao de canapés y a ver quién se mete ahora el solomillo a la pimienta con salsa de papurrí de zanahorias. Típicos comentarios de VIVAN LOS NOVIOS (qué poquita imaginación, de verdad, lo mismo que hace 50 años), en el vídeo que seguías grabando y en el que fuiste pasándote por las mesas de la gente que conocías (evidentemente, es un vídeo alternativo, joder), ese momento en el que todos te miran como diciéndote VETE YA DE AQUÍ, JODER, QUE NO QUIERO SALIR EN EL VÍDEO. Llegó la tarta, clásico momento tierno, los brindis y blablablá.

Y luego llegó el momento de que pincharan el cd que habías elaborado para la ocasión, obligado, eso sí, que si te hubieran dejado ya habrían conocido en el Guadalix ese a los Strokes y a los Fratellis, ya. Ya allí, vaso de tubo en mano, chaqueta perdida y corbata en la frente, la batería de tu cámara dijo basta y tu memoria dejó de funcionar con el reggeaton de la jodida discoteca.

Al final, despedida, besos y demás muestras de cariño y afecto, una semana recopilando fotos y viendo vídeos y esas cosas que suceden. Pero, al fin y al cabo, sólo se casará tu hermana una vez en la vida, ¿no?

Así que esto fue lo que dio de sí el acontecimiento social del verano. Contado con todo lujo de detalles, me despediré en esta mi vuelta, no sin antes dejaros con la clásica sección musical, que hoy regresa a su vez con todo un clásico, ahora que estamos en tiempos de vuelta al cole y demás: el viscoso y desagradable YOU ONLY LIVE ONCE, de los neoyorquinos (guiño para quien lo coja) STROKES.

HISTORIAS DE UN JOSH se despide hasta el próximo capítulo, pero, como dijo MacArthur cuando salió de Filipinas... ¡volveré! ¡Besos para todos!


http://www.youtube.com/watch?v=7vKoIw_THvQ

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8 Julio 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 15: UNA HISTORIA CUALQUIERA

Bien, queridos amigos, dado que HISTORIAS DE UN JOSH cambia momentáneamente su tono por este capítulo, iremos sin más ni más al grano. Como siempre, antes de dejaros con el capítulo de hoy, vamos con nuestras secciones habituales. He de decir que durante este verano vuestra apreciada SECCIÓN DE ACTUALIDAD cambiará su formato, más que nada debido a que sería imposible recopilar material suelto para exponerlo aquí (la mayoría de las cosas que se publican por estas fechas son gilipolleces). Así que durante estos dos meses trataré de hacer realidad uno de vuestros sueños (no, no es un desnudo de Carolina Cerezuela, tranquilo Javi).

Seguro, pero fijísimo además, que alguna vez habéis dicho aquello de JODER, ESTOS DE LOS PERIÓDICOS MIRA QUE SE INVENTAN FICHAJES EN VERANO PA VENDER. Sí, eh? Pues bien, aquí iremos viendo semana a semana los titulares sobre posibles fichajes que el AS y el MARCA sueltan para el Madrid. A finales de agosto haremos el recuento de los tíos que han sonado y los que al final han venido. (Sí, ya sé que me aburro demasiado). Así que cada domingo tendréis una cita con la SECCIÓN DE ACTUALIDAD versión veraniega. Comenzaremos hoy con lo publicado durante esta semana del 1 al 8 de julio, en la que han aparecido en la sección del Madrid 13 tíos que, que se sepa, no han nacido para jugar en el Madrid: Kaká, Chivu, Robben, Malouda, Drenthe, Pato, Reyes, Cesc, Toldo, Renato Augusto, Saviola, Álex y Adriano:

AS

Domingo 1 de julio

- Kaká pide ir al Madrid.

- El Madrid eleva la oferta por Chivu a 16 millones.

Lunes 2 de julio

- Mourinho permite a Robben salir del Chelsea.

- Chivu abre las puertas a jugar en el Madrid.

- El Milan insiste en que no venderá a Kaká.

Martes 3 de julio

- Mijatovic está en Roma para contratar a Chivu.

- El Madrid también pregunta por Malouda.

Miércoles 4 de julio

- El Madrid pagará a la Roma 18 millones por Chivu.

- Galliani ruega a Mijatovic que se olvide de Kaká.

Jueves 5 de julio

- Luz verde para fichar a Chivu: el Inter se rinde.

- Malouda acerca el pase de Robben al Madrid.

- El Feyenoord está obligado a hacer caja con Drenthe.

- El Milan quiere blindar a Kaká subiendo su salario.

Viernes 6 de julio

- La Roma presiona a Chivu para fichar por el Madrid.

- Mijatovic pretende que Robben esté en Irdning.

- El Feyenoord se hace con un sustituto para Drenthe.

- Ronaldo: “Kaká me ha dicho que quiere ser fiel al Milan”.

- El Madrid entra en la puja por el brasileño Pato, según su agente.

- El Arsenal vendería a Reyes al Madrid por diez millones.

Sábado 7 de julio

- Kaká pide al Milan una ‘cláusula liberatoria’.

- Cesc sería la solución si fallara el crack brasileño.

- Drenthe está hecho.

- Toldo es el elegido para ser el suplente de Iker.

- Renato Augusto y Álex Pato: el futuro siempre será Brasil.

Domingo 8 de julio

- El Madrid ofrece nueve millones al año a Kaká.

- Sólo Wenger tiene la llave de Cesc.

- Ofensiva de Mijatovic por Robben y Drenthe.

- El Madrid le pide a Toldo que se libere del Inter.

- El fichaje de Cristian Chivu se resolverá en dos días.

MARCA

Lunes 2 de julio

- Galliani sigue asegurando que Kaká no se irá al Madrid.

- El Madrid llega a un acuerdo con Chivu.

Martes 3 de julio

- Saviola, a la espera de ser presentado por el Madrid.

- El Madrid irá a por Álex si falla Chivu.

- El Madrid fichará a Toldo si baja su sueldo.

- Galliani le pide al Real Madrid que se olvide de Kaká.

Miércoles 4 de julio

- Malouda está como loco por jugar en el Madrid.

- La Roma acepta la oferta del Madrid por Chivu.

Jueves 5 de julio

- Se enreda el culebrón Chivu.

- Adriano: “Me gustaría poder defender la camiseta del Real Madrid”.

- El Chelsea y el Madrid pelean por Malouda.

- La Roma no descarta que Chivu continúe.

- Galliani vuelve a insistir que la continuidad de Kaká es una “cuestión de honor”.

Viernes 6 de julio

- Schuster pide fichar a Cesc... y a Reyes.

- Becali asegura que Chivu se quedará en la Roma... o se irá al Inter.

- El Real Madrid no tira la toalla por Chivu.

- Calderón: “No hay posibilidad de fichar a Kaká, pero si él quisiese...”.

Sábado 7 de julio

- El Arsenal quiere un ‘cambiazo’ Robinho por Cesc.

- El agente de Reyes dice que “si se dan las posturas lógicas” seguirá en el Madrid.

- Lopera quiere birlar a Toldo al Real Madrid.

Domingo 8 de julio

- Malouda planta al Madrid y ficha por el Chelsea.

- Cesc quiere que el Arsenal escuche la oferta del Madrid.

Bien, y después de esto, os dejaré con la creciente SECCIÓN MUSICAL, esa que cada capítulo os trae un éxito del panorama rockero actual o no. Esta semana os traeré el primer single del nuevo disco de los WHITE STRIPES, ese curioso grupo formado por dos... ¿hermanos? ¿novios? ¿ex–novios? llamados Jack y Meg White y que, como veréis, sólo utilizan en sus vídeos tres colores: rojo, negro y blanco. No llega a la ida de olla de Seven Nation Army, pero no se queda corto este.. chantatachán... ¡¡ICKY THUMP!!

www.youtube.com/watch?v=1OjTspCqvk8


Bueno, y ahora que habéis vuelto de la sección musical para seguir leyendo, os dejo con el capítulo de hoy. Un poquito de cambio de registro para una especie de historia cotidiana con la que seguro que alguien se siente identificado (de lo contrario empezaré a pensar en el psiquiátrico). Aunque antes de que se me olvide iré con los agradecimientos. Como siempre en los créditos, vosotros que firmasteis en el capítulo anterior. Los agradecimientos más sinceros a la señorita MARÍA, que tan susceptible se pone algunas veces, dicho desde el cariño; al señor JOHNNY LOMAX, un blogger apasionado por Rafita Nadal (¡máquina!); al especialista en motor don JAVIER, al que habrá que dar una lección de pádel este verano; a la señorita MEI, identificada totalmente hasta el punto de exiliarse y marginarse con el tema de las bibliotecas (saluda a Van Nistelrooy de mi parte); y al sin par señor MILO, ese que hace que me descojone con sus comentarios, con perdón, y al que literalmente barrí en la pasada Porra Liguera 06-07 (aunque no quiera reconocer su derrota) (estaba por publicarla y todo, xD). En fin, que gracias a todos y que feliz verano, chicos. ¡Os quiero!

El sol hacía ya tiempo que calentaba en lo alto. La noche había pasado, como tantas otras, ni bien ni mal, sino todo lo contrario. Tu mente, de hecho, no albergaba ya esperanza alguna de encontrar...algo (¿o quizás ‘alguien’?) que te hiciera salir de la monotonía de los repetitivos días de comienzos de verano. Esos días en los que la vieja rutina, la distinta a la del resto del año, hace que tu estado de ánimo cambie de un rato para otro al calor de tus pensamientos.

Es curioso ver cómo cosas que no hacías desde hace un año, las recuerdas y las repites como si ningún tiempo hubiera pasado desde entonces. Es una sensación rara, una mezcla de nostalgia de aquello que has hecho hasta ahora y que no volverás a hacer hasta dentro de unos meses; y de seguridad de saber que eso otro a lo que vuelves siempre por las mismas fechas, sigue ahí, donde estaba, sin ningún cambio aparente.

El caso es que allí estabas, medio adormilado y sin ningún interés en disimular tu indiferencia. Ya sabes, hay veces que “nadie nos obliga a ser simpáticos”, y ésa era una de ellas. También llega un momento en que uno se cansa de serlo, o al menos de aparentarlo. Aunque luego te arrepientas porque no te sientes cómodo estando...raro. Pero allí, y en ese momento, así era como te sentías y como, quizá, querías sentirte.

Entonces la viste. Otra vez. Porque, aunque ella no lo supiera, no era la primera vez que os veíais. De hecho, la última vez que recuerdas haberla visto había sido en ese mismo lugar y, casi, a esa misma hora. ¿Cosas del destino, quizá? Bueno, eso depende de si crees o no en el destino, querido lector, porque uno a veces no sabe qué pensar. De cualquier forma, ella estaba ahí otra vez.

Con su carita dulce y aún un poquito aniñada. Su pelo rubio cayéndole sobre los hombros, pero no un rubio normal, no, sino un rubio oscuro, tirando a castaño. Sus manos pequeñas, delicadas. Su piercing en la nariz anunciando un punto de rebeldía dentro de su pequeño cuerpo. Y, sobre todo, esos ojos azules, grandes, redondos, que te cautivaron la primera vez y que ahora, viéndolos de nuevo, te recordaban lo mucho que te habían impactado por aquel entonces, cuando te preguntaste si serían naturales o todo sería un efecto de las lentillas, esas impostoras.

Siempre, en casi todas las cosas de la vida, lo más difícil, o quizá lo que más cuesta o asusta, es el primer paso, ese que dé inicio a algo que, incluso, ya has imaginado mil veces en tus pensamientos. Pero, claro, a la hora de la verdad, siempre acaba surgiendo algo que no has planeado. Ni de la manera ni en el momento ni en el lugar que esperabas. De cualquier forma, esa especie de accidente casual te ha llevado hasta allí, aunque no sea por el camino que conocías.

Y, en ese momento, sin un instante para poder prepararte ante lo que se te viene, sus tremendos ojos azules se clavan en ti. Tocado. Te ha pillado por sorpresa, casi cuando menos lo esperabas, cosas de los accidentes casuales. Así que, de forma más o menos espontánea, sueltas esa sonrisa de idiota nervioso-desbordado que tanto odias, contra la que tanto luchas, pero a la que nunca consigues vencer en los momentos en que más lo desearías.

Cuando escuchas su voz dirigiéndose hacia ti, te das cuenta de que eso que no esperabas ya encontrar por esa noche, ya día, está delante de ti. Y, unas palabras después, estás totalmente convencido de ello. Es extraña esa seguridad interior que sientes al conocer a alguien. Es como si comprobaras que todo aquello que habías idealizado, responde en un primer momento a lo que habías imaginado. Incluso lo supera, aunque quizá sea esto una impresión momentánea, un flash que hace que te ciegues durante un rato (en ocasiones, claro, el rato dura años. Todo depende).

Y, cuando aún estás intentando tranquilizarte por dentro, que también eres persona (por fuera ya aparentas estarlo, cosas de las actuaciones de la vida cotidiana), una voz tirando a desagradable irrumpe llevándose todo por delante:

- ¡¡Evaaaaaaaaaaa!!

Eva. Aún no lo habías descubierto, pero la voz desagradable te había facilitado el trabajo. Curioso, un nombre de tres letras y que no es “Ana”, eso es novedad. Así que Eva gira la cabeza hacia el lugar de donde proviene la voz desagradable, hace un gesto a la dueña, probablemente también desagradable, se disculpa y, sin más, se va.

Es entonces cuando tu estado de ánimo vuelve a cambiar respecto a como estaba dos minutos antes. Cuando llegas a pensar que, para esto, mejor no haber llegado hasta aquí, mejor quedarte como estabas, con tus sueños y tus ilusiones, pero sin ninguna certeza, sólo la de tus pensamientos y tus (nulas) esperanzas. Ahora era real. Ahora te había visto, sus ojos azules te habían hablado, aunque fuera durante poco tiempo, pero lo habían hecho. Y ahora se había ido. ¿Dónde? Quién sabe. Quizá no la vuelvas a ver. Y, si lo haces, ella ni recordará ese pequeño momento insignificante en el que había hablado con un tío del que no sabía nada y que parecía tan tranquilo y despreocupado por todo.

Él, mientras tanto, volvería a pensar en aquellos ojos azules que de repente se le acercaron, durante un momento, para volver a estar después lejos, muy lejos. A años luz de alguna parte, de algún sitio. Pensaría que, tal vez, algún otro día, por algún otro accidente casual, el destino querría volver a juntarles. Si es que existe.

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13 Junio 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 14: LA BIBLIOTECA, ESE SITIO

¡Ista, ista, ista, Tamudo madridista! Cuando aún resuenan los ecos de la hazaña de ese singular personaje, a quien si el mundo fuera serio invitarían al trofeo Bernabéu y haría el saque de honor, y sin ánimo de hurgar en la herida, no sea que nos lea MAXI LÓPEZ, vuelve HISTORIAS DE UN JOSH (bien, don Ramón Pamplinón, como intervención aquí es suficiente, gracias, puede irse a dar otra vuelta olímpica). Pues sí, vuelve celebrando su primer año de existencia, sí, sí, un añito ya. Así que como no tengo mucho que decir y estoy de mala hostia, con perdón, procederemos directamente con la habitual sección de ACTUALIDAD ALTERNATIVA, que hoy nos deleita con estos magníficos titulares:

- “Johnny Depp: “Besar a Keira Knightley fue embarazoso”” (www.elpais.com, 22 de mayo). (Suponemos que habría visto DOMINO segundos antes de semejante afirmación, claro). Embarazoso. Quizá no sea la expresión más adecuada... hmmm... Claro, evidentemente hubiera sido mucho mejor besar a... Whoopi Goldberg, sin duda. Te entendemos, Johnny, tronco.

- Sharapova, ¿gorda?” (leído en medios diversos durante Roland Garros). Sí joder, ¿cómo es que nadie se había dado cuenta hasta ahora? Manda narices, seguro que a Johnny le resultaba embarazoso encontrarse con ella.

- Hablando de tenis, ¡Nadal perdió un set! ¡Intolerable! Por cierto, es evidente el daño que está haciendo a la sociedad el brazo del muchacho este... porque claro, ahora todas ven el brazo de Rafa y dicen “hostia”, y luego métete tú al gym dos meses, que te los pasarás delante del espejo sacando “moya” y viendo su evolución, y sin olvidarte del Cola Cao Energy, el colacao que se lleva.

- Paris Hilton en prisión: ni come ni duerme” (www.20minutos.es, 13 de junio). Claro, luego pasa lo que pasa, que la gente dice que si en los periódicos gratuitos escribe cualquiera. Con semejante titular las mentes pensantes tienen lo suyo, sí. Habría que matizar porque... encima luego te pones a leer y encuentras: “Es lo más duro que he hecho”, y ya lo dejas, que estamos en horario infantil, demonios.

- “El padre de Lindsay Lohan reconoce las adicciones de su hija” (www.20minutos.es, 13 de junio). Ver foto adjunta. Huelgan comentarios.

- "Los jabalíes llegan a Las Rozas" (El País, 13 de junio). Esta va dedicada a María, con cariño. Pero ya habría muchos, no? Porque vamos, en Getafe sí que los hay, eh? Sí sí.

Bien, después de nuestro sobrecogedor repaso a la actualidad, que tanto os gusta, pasaremos a lo nuestro. Y es que, como en todo mes de junio, sí, vuelven los exámenes y con ellos los agobios, los nervios, los sudores, las noches sin dormir (jaja), los nicks de ESTUDIANDO, NO MOLESTAR (más falsos que un euro de Alfonso XII), y todo eso que bien sabéis. Así que claro, uno se contagia del ambiente y tiene que ponerse a leer esos fabulosos apuntes que ha cogido durante el resto del año (¬¬) e intentar comprenderlos. Pero claro, la cosa presenta múltiples dificultades.

Te acuestas la noche anterior pensando en levantarte pronto y madrugar, así que te pones la alarma tecno-house de tu móvil a las 11.00, que hay que empezar prontito y despejado. Pero, coño, de pronto te despiertas sobresaltado por algo que no suena a la melodía maquinota a la que estás acostumbrado, no no. Y entonces recuerdas que sí, que tu calle se ha convertido en una trinchera de la Francia de la Primera Guerra Mundial, inundada por el agua y todo, y que lo único raro es que en vez de tíos vestidos de verde pistacho y equipados con fusiles, los que están dentro son hombrecillos sudamericanos vestidos con el chaleco reflectante modelo Barça y con picos y palas bajo el hombro (qué gran metáfora de la vida esa de los picos y las palas).

Y claro, el del ruido es uno de ellos con la máquina picadero esa que descuartiza las aceras de tu calle, esa que hace que tiemble todo, esa esa. Miras el reloj y son... las 8.30, sí. Así que con ese buen humor comienzas el día, con ese plácido despertar proporcionado por la naturaleza. Cuando consigues despejarte decides sacar los apuntes y ponerte con ellos. Error. Con semejante banda sonora se tornan más bien indescifrables. Así que se te ocurre la feliz idea de irte a la biblioteca a estudiar. Pero como ya tienes experiencia, decides no ir a la de tu barrio, lugar en el que posiblemente no haya un jodido sitio, ya que además estarán acampados los de la selectividad, esa pobre gente, y cuando lo haya, seguramente te encuentres al lado con aquella ex–algo tuya que no veías desde hacía 2721 años y un día.

Así que, aprovechando que estás en la época idiota de la primavera y eres tan sumamente tonto y tal, pues decides acercarte a la biblioteca de la facultad aprovechando que allí estará cierta persona (o eso crees). Con lo cual vas con todo tu buen ánimo dispuesto a aprovechar la tarde, avanzar un poquito en tus asuntos y ver si empiezas a leerte tus apuntes. Ahh, la biblioteca. Nada más llegar te extraña ver que hay un huevo de sitios vacíos, pero... ¡maldición, tiene truco! La gentuza que se va a dios sabe dónde y deja durante horas, yo diría que incluso días, sus apuntes esparcidos sobre la mesa, así como para dar sensación de que estaban haciendo algo. Dejan también la botella de Font Vella medio llena (que no medio vacía) y la carpeta por si acaso. Así que después de patearte el lugar buscando un mísero sitio, al fin lo encuentras.

Recibes las primeras miradas de odio/a-ver-quién-coño-eres/deja-de-joder-con-la-silla, y al fin te acomodas en la silla dispuesto a leerte tus apuntes. Pero, otra vez, de nuevo te das cuenta de que no va a ser tan fácil. Son curiosas las mesas de la biblioteca en cuestión. Estás sentado enfrente de una persona a la que no ves la cara, a menos que hagas por verla, claro. Y qué sería del hombre sin la curiosidad, eh? Casualmente, siempre, siempre, irás a sentarte en un sitio en el que haya una chica maja a menos de tres sitios a la redonda, normalmente en la fila de enfrente. Con lo cual, claro, el grado de concentración baja sustancialmente. (Acotación: esto sucederá cuando estés solo o en compañía de individuos del mismo sexo. De lo contrario, las probabilidades de encontrar chicas majas se triplicará, con el consiguiente esfuerzo por ahuyentar la curiosidad).

A la vez que las chicas majas, te das cuenta de que, diablos, hay mucho ruido y así no se puede. Porque claro, hay demasiadas fuentes de ruido allí: la fotocopiadora que chirría como la mecedora del pueblo (perdón: ¡puto pueblo! ahora más que nunca), las escaleras de caracol que acojonan porque parece que en cualquier momento vas a fallecer sepultado por ellas, los hombrecillos buscando sitio entre papeles y chicas majas, los tacones de las chicas majas repiqueteando en el suelo, la magnífica o tal vez ridícula melodía del móvil que suena tres mesas más al fondo, y la carrera del susodicho dueño para evitar hacer más el ridículo sin darse cuenta de que, si además sale corriendo y cuchicheando ESPERA UN MOMENTO QUE ES QUE ESTOY EN LA BIBLIOTECA, el porcentaje de potenciales homicidas aumentará en un 85%. Sí, una biblioteca no puede considerarse como tal hasta que no haya sonado un móvil en ella. Y por supuesto los colegas que se encuentran casualmente allí y no pueden evitar la típica pregunta de COÑO, ¿Y TÚ QUÉ HACES AQUÍ? (¬¬). En este caso, la conversación se extenderá hasta que alguien próximo se gire poniendo mala cara o soltando un SCHHHHHHHHHHH.

Esto último jode un poco, porque claro, si la gente se encuentra a los colegas, por qué no te los vas a encontrar tú (¿quizá porque no pisen la biblioteca?), así que tu subconsciente se pone en marcha y a cada paso que se acerca levantas la cabeza pensando en que será él (ella) quien viene. Al final, claro, te acabas rebajando y saludando a cualquier fulano que te suena de haberlo visto una vez por clase, allá por el mes de noviembre, o incluso quizá a ese memorable y genuino Karol Jablonski, que aparece donde menos te le esperas.

En fin, que ante tanta contrariedad, decides que lo mejor es enfundarte en tu MP4 y refugiarte en él para poder concentrarte y leer algo. Así que te autoconvences, sacas tu subrayador-gay rosa fucsia y te pones tus cascos, no sin antes cerciorarte de que has bajao el volumen y no está al 20 que llevas en el metro, hombre cívico.Comienzas la tarea, lees un párrafo, levantas la cabeza, lees una línea, intentas ver a la chica maja de enfrente a la que no ves los ojos, disimulas, haces que lees una línea. Te giras, que viene alguien. Bah, un melenudo con rastas. Lees dos líneas. Joder qué calor, mierda de focos. Te quitas la chaqueta, con un poco de suerte la cremallera golpeará la madera de la silla y a alguien le joderá. Lees un párrafo. Joder, ¿qué he leído? Qué sed, sacas tu flamante botella de FontVella sabór Limón que has trincao en el metro y te das cuenta que en vez de quitarte la sed, ¡te da más! ¡Lo mismo lo hacen pa que te compres un agua-agua de FontVella! ¡Halaaa qué cabrones!

Bueno, va, que no estás haciendo ná. Vuelves al principio, lees la primera página. Bien, la das por leída y medio comprendida (eufemismo barato), pasas a la siguiente y en ese momento... comienza a sonar en tu MP4 ARE YOU GONNA BE MY GIRL de JET. Demonios, se te va la cabeza mientras la escuchas y la imaginación se te va a la castaña (con perdón) de pelo largo y botas negras de la canción que está retozando con otro pavo (traducción literal, eh?). Y cuando acaba, no contento, empieza ROLLOVER DJ, también de Jet, claro, es lo que tiene llevar las canciones por orden alfabético. Y es entonces cuando te das cuenta de los temazos que llevas en tu MP4, y que mejor sería llevar mierda para no escucharla, pero en fin.

Como estás cansao y no te llama nadie, te vas al baño. Te das una vueltecita, vas al puesto de chuches (economía sumergida), te escondes la bolsa y vuelves a tu sitio, en el que previamente habías dejao los apuntes esparcidos y tu FontVella limón medio llena. Te conciencias de nuevo y te pones a leer. Llega alguien a sentarse a tu lado. Un pavo con pinta de alternativo-underground que lo primero que hace es sacar la calculadora. Cojonudo. Qué pasa, ¿que en matemáticas no te dejan estudiar? Debería estar prohibida esa carrera, joder. Intentas volver a lo tuyo. Subrayas un poquito para mejorar tu conciencia. ¿Qué suena? Joder, pedazo de tormenta. ¿Y tu paraguas? En el cajón, claro. Con un poco de suerte cuando llegues a tu calletu casahabrá quedado sumergida en la trinchera.

Y que no aparece nadie, eh? Deberías haberlo imaginado. De hecho, deberías haber imaginado alguna otra cosa, pero en fin, ingenuo de ti. Hostias, vaya horas. ¡La final de la Champions! ¡Que no llegas! Sí, mientras recoges intentas hacer el menor ruido posible, cosa harto imposible. Apagas tu lucecita, la mesa te echa una última mirada de odio/ya-te-vas-cacho-cabrón y arrimas la silla con el inevitable ruidito que no veas cómo jode. Y enfilas el camino de vuelta a casa mientras la tormenta acecha y tú sin paraguas. Pero eso, como diría Kipling, es otra historia. Definitivamente, ha sido una tarde sumamente provechosa.

Sí, amigos, y hoy cerraremos el capítulo con el estreno de la sección musical, donde intentaré iros culturizando un poquito con el nuevo sonido del siglo XXI (waau waauu tú y yo lo sabíamos). Así que hoy os dejaré para inaugurar la sección, con el nuevo vídeo de FRATELLIS, después de su arrollador éxito CHELSEA DAGGER llega este BABY FRATELLI. Rock escocés, oww yeah!

http://www.youtube.com/watch?v=gqAJrIYjCLM

Y como siempre los agradecimientos para aquellos que firmasteis en el capítulo anterior. Las gracias al señor JOCAN, que con buen ojo predijo que el Barça perdería la Liga, más bien la “tiraría”, diousted en el clavo, señor Naranjo. También a la magnífica señorita MARÍA, que nos contó aquella encarnizada rivalidad majariega-roceña que desconocíamos (tenéis links de los dos susodichos a la derecha). Por supuesto al señor MILO, que apuntilló los detalles de la rivalidad getafense y al cual dejaré cumplida información de su petición sobre el descenso del Zaragoza a Segunda en el siguiente link: http://www.futbolme.com/laliga/porjornadas/index2.asp

Y también al mentor JOJU, el destinatario de aquella frase EL MADRID NO METE CUATRO NI DE COÑA a la que siguió hasta un gol de Higuaín, cosa inaudita. Como siempre gracias a todos, se agradecen comentarios, sugerencias, críticas, peloteos y todo tipo de acercamientos. Apareceréis en los créditos del próximo capítulo de HISTORIAS DE UN JOSH.

¡Besitos para todos!

P.D.: ¡Tamudo-es-cojo-nudo!

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12 Mayo 2007

HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 13: SOMOS BLANQUIAZULES

Muchas veces, la historia se escribe apoyada en casualidades, pequeños detalles que hacen que algo que veíamos como un imposible, pueda convertirse en realidad. Una alineación de astros a pequeña escala que hace que el milagro (si es que existe) se convierta en logro verdadero.

Estos días Getafe está de moda. Si eres de (o vives en) Getafe eres guay. Ya no sólo es que pertenezcas a la autoproclamada “Capital del Sur” (pese a tener, según www.ine.es, menos habitantes que Móstoles, Fuenlabrada, Leganés y Alcorcón). Es que el Airbus aterriza allí, es el sitio donde más bajan los pisos de Madrid y, claro, su equipo de fútbol le mete cuatro al Barcelona y se clasifica para la final de la Copa del Rey. Son días en los que puedes lucir orgulloso tu camiseta azulona con el 16 de Vivar Dorado a la espalda, o puedes llevar a clase tu bufanda anudada a la cintura sin riesgo de que nadie te señale con el dedo mientras se descojona de ti, incluso tu profesor de Técnicas del Reportaje puede hacerte un guiño cómplice diciendo aquello de “ahora todos somos un poquito del Getafe, jeje”. Los telediarios hablan del equipo, las radios, las portadas de los periódicos, todo el mundo quiere acercarse al sitio de moda, pequeño ecosistema donde nada ni nadie puede alterar la felicidad del momento. Todos quieren una entrevista o un perfil del míster, el gran alemán; o del presi, ese visionario señor Torres al que nombran hijo adoptivo de la ciudad; o incluso del alcalde, ese entrañable hombrecillo entregado al club desde los malos momentos y que ahora dice que “habrá que aprender inglés para viajar por Europa”. (Inciso: ¿cómo demonios vendía entonces los tropecientos mil aviones que, según él, vende la ciudad en todo el mundo?). No es nuevo, se trata de algo cíclico que ocurre cada poco, lo que cambia es el lugar y los protagonistas, no hay más que recordar algunos ejemplos, Villarreal, SuperDepor.

Sin embargo, todos aquellos que ahora se acercan al olor del éxito, desde fuera, nunca podrán entender lo que realmente significa todo esto para alguien que ha vivido los momentos más bajos, cuando nadie se peleaba por estar en el palco, ni nadie era parado por la calle, ni había futbolistas representados por... famosillas, digamos. La particular historia de esta ídem comienza en 1983. El Getafe Deportivo había desaparecido un año antes, y en la ciudad se creó un nuevo equipo que empezó desde cero, desde aquellos campos de tierra de las categorías de aficionados. El nuevo Getafe Club de Fútbol fue ascendiendo categorías y adaptándose a ellas. Del antiguo campo de Las Margaritas, de tierra, se pasó al de hierba coincidiendo con el ascenso del equipo a la Segunda División B. Eran los principios de los noventa, años en los que lo importante era la supervivencia y, ya de paso, ganarle los derbis al vecino, ese Leganés con el que se disputaba la supremacía regional. Los años vieron cómo esa rivalidad ascendía otra categoría, y los derbis en Segunda se hicieron más o menos habituales. Pero mientras el Lega lograba la permanencia año tras año, el Geta no lograba consolidarse y visitaba con demasiada asiduidad la Segunda B. Con el equipo ahí, en el año 1998 el club cambiaba de casa. Se dejaban atrás las entrañables Margaritas y se inauguraba el flamante Coliséum Alfonso Pérez, no sin cierta polémica por el nombre con el que fue bautizado el nuevo estadio. Era un paso necesario, de hecho, los vecinos pepineros lo habían hecho un par de años antes con el viejo Luis Rodríguez de Miguel y el nuevo Butarque. Sin embargo, no fueron pocas las voces críticas por dicha construcción, un estadio con aforo para 15.000 personas para un equipo en Segunda B al que los domingos iban a animar unas 800.

En el año 2001, el Getafe, que había vuelto a Segunda y contaba con jugadores como Maikel o Gabi Vidal (medalla de oro en Barcelona 92), se sumía en la depresión con un nuevo descenso, en un año con muchas movidas y que se culminaba con la pérdida de tres puntos decisivos por la alineación indebida de un africano llamado Hugo Nzinkeu. La temporada siguiente, 2001/2002, es la clave para entender el momento presente. A mitad de curso se producía un cambio en la presidencia, y un tal Ángel Torres se hacía cargo del equipo. La situación no era muy esperanzadora: club en Segunda B, uno de tantos, plantilla modesta, con jugadores como Luis López o el central Sebas, que se dejaba la vida en un accidente de tráfico, estadio vacío y afición desmotivada. Casi se empezaba a planificar la temporada siguiente. Pero he aquí que aconteció la pequeña alineación de astros. Los cuatro primeros de cada grupo jugaban luego la liguilla de ascenso a Segunda. El Getafe acababa la liga quinto, fuera de esos puestos, pero hubo un matiz: el Zaragoza descendía a Segunda División (sí, yo tampoco lo recordaba), y con ello impedía a su filial, el Zaragoza B, que había terminado cuarto, por delante del Geta, jugar la liguilla de ascenso. Por tanto, la plaza pasaba al quinto. Ya sabéis quién era.

Por esas cosas que tanto se nos escapan de la moral, el estado de ánimo y demás, el equipo lo logró y en septiembre de 2002 volvía a jugar en la categoría de plata. El gran Felines, entrenador del ascenso, hombre modélico y conocedor hasta el detalle del fútbol modesto madrileño, se mantuvo al frente del equipo, pero no fue aquella una temporada sencilla. El objetivo era la permanencia, sí, pero ese hombre Torres veía más allá, y a mitad de temporada, con el equipo en mitad de tabla, decidió sustituir a Felines por Pepe Mel, que acabó la liga y consiguió el objetivo. Por cierto, que en ese equipo estaba Álvaro Benito, que antes de pasarse a Pignoise intentaba su última experiencia en el fútbol, maldita rodilla.

Al año siguiente, 2003/2004, todo empezó a sonar más serio. Torres había logrado fichar a Gica Craioveanu, todo un crack pese a sus años, a Míchel II, voluptuoso delantero, a Nano (hoy en el Betis), a Diego Rivas o a Miguel Ángel. Nadie pensaba en el ascenso, pero sí en algo más que en la simple permanencia. Esa palabra, ascenso, sí que se pronunciaba un par de kilómetros al oeste, donde un grupo de flamantes argentinos prometían construir un Leganés de Primera (ja). En enero se incorporaron Belenguer y Pachón, sobre todo Pachón, para reforzar al equipo, que se había metido en la zona alta y que con la primavera empezó a creérselo. Pachón había logrado seis goles en un puñado de partidos, Alberto, Miguel Ángel, Cotelo, empezaban a soñar con algo grande. Josu Uribe les dirigía. El partido clave fue ante el Eibar, un soleado sábado de junio en el Coliséum. El Getafe perdía 0-1 y se le escapaba el sueño, pero el héroe, siempre hay un héroe, que acudió al rescate fue Gari Uranga, un chaval cedido por la Real, que hizo dos goles. 2-1. Ese día, sin querer decirlo, el Getafe se vio en Primera.

Sin embargo, hasta el 19 de junio de ese 2004 el sueño no se consumó. En plena Eurocopa de Holanda y Bélgica, servidor afrontaba un fin de semana en el que España se la jugaba con Portugal (jodido Iñaki), el Lega-albiceleste (o lo que quedaba de él, más bien poco) se jugaba la permanencia contra el Córdoba en casa, y la nota de selectividad acechaba el lunes. Mientras la realidad en Butarque abofeteaba esa calurosa tarde a la afición y mandaba al Leganés a Segunda B, el Carrusel parecía volverse loco y cantaba uno tras otro los goles del Getafe en Tenerife, goles de Pachón. Uno. Dos. Tres. Cuatro. 2-5 ganaba el Geta. Las caras en la grada de Butarque eran un poema. No por el vecino, sino por el propio inquilino. Hacía tiempo que se sospechaba que el vecino había comprado todas las papeletas para el sorteo del ascenso. Ese día acabó con años y años de sana rivalidad entre getafenses y pepineros. De golpe, uno estaba en Primera por primera vez en su historia, y otro en Segunda B por primera vez en doce años. Demasiado shock para alguien que creció dentro de ese pique, que veía cómo, casi cada año, su Lega visitaba el estadio del Geta y le amargaba la vida, algo parecido a lo del Atleti y el Barça. Jon Lambea se encargó varias veces de ello. Y luego, cuando el vecino venía a casa, siempre era recibido con el grito que más rabia y entusiasmo despertaba en las gradas, aquel añorado “ea ea ea, Getafe es una aldea”. Pero aquello acabaría cuando comenzaba aquel verano de 2004. Visto con perspectiva tiene gracia, parece incluso que coincide con la vida de uno mismo. Final de una etapa, comienzo de otra. Guiños de la vida.

Y luego ya viene lo que todos sabéis, el año del debut en primera con Quique en el banquillo, la permanencia, el fichaje de Schuster y la progresiva consolidación del club en Primera, vendiendo a los más destacados cada temporada y fichando jugadores anónimos que encajan en el feliz ecosistema creado por Torres. Casi todo alegrías, y hasta ahora. Hasta llegar a una final de Copa y jugar la UEFA la próxima temporada.

Sirva esto como pequeño reconocimiento a ese club, y como una vivencia cercana de lo que fueron estos sus últimos años de historia. Porque, aunque nos hagamos viejos, sólo hace cinco años que Camuñas le hacía un gol decisivo al Melilla, como los de Güiza al Barça. Y no hace ni tres de la última visita a Butarque, un 0-0 bajo el diluvio. Por eso me hacen gracia todos los Robertos Gómez de turno que ahora le hacen la pelota al presidente al calor del Txistu, o todos los que buscan cualquier detalle del equipo de moda, o los que dicen que todo el Sur de Madrid animará al Getafe en la final. Sumido en mis pensamientos, que pensaba escribir, sin caer en el paletismo de pueblo, pensando cómo hacer entender a los demás que sí, que muy majos y muy simpáticos pero que Forza Sevilla, un mensaje mientras escucho Radio Marca me hace sonreír: “Roberto Gómez, si piensas que los de Leganés animaremos al Getafe lo llevas claro. No tienes ni idea”.

No, no tiene ni idea. No sabe que muchos le profesamos una profunda admiración a lo que ha hecho el Getafe, que tenemos eso tan falso que muchos llaman “envidia sana” (¿es que hay alguna envidia sana? La mía de sana tiene más bien poco, la verdad). Grande Geta. No, no me he convertido al azulonismo (aún). No somos azules. Somos blanquiazules.

P.D.: Si HISTORIAS DE UN JOSH se han puesto serias pediré disculpas, pero claro, luego a uno nunca le toman en serio y pasa lo que pasa. Así que a partir de ahora, Historias se actualizará cuando a Josh le apetezca escribir de cualquier tema que se precie, serio o no, más chorra o menos chorra, que también mola culturizaros un poquito de vez en cuando. Y no se me olvidan los agradecimientos a las firmas del último capítulo, así que miles de gracias por leer y firmar a mi entrevistadora favorita, Anusky, al agente Farru, a la bestfriend Anita y al señor Jocan (seguro que ahora sabes algo más de cultura azulona). Y a los demás, como siempre, gracias por leer y a ver si firmáis, demonios. ¡Marcho! Besitos y abrazos!

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