HISTORIAS DE UN JOSH, CAPÍTULO 6: VACACIONES EN EL MAR
Queridísimos amigos, lectoras, lectores, bienvenidos un capítulo más a vuestra blogserie (?) favorita, esa que con tanto interés esperais y que estábais deseando que volviese de su parón vacacional. Sisisi, con todos vosotros vuelve...HISTORIAS DE UN JOSH! Y lo hace con un formato renovado cortesía de Windows, es evidente que al señor Puertas, don Bill, le habrán llegado mis historias y ha decidido implantar un cambio para hacerlas más atractivas, aunque podría haber avisado, porque descoloca un poco este brusco y repentino cambio, Billy. Pero sí, HISTORIAS DE UN JOSH vuelve tras su breve e intenso (sí, breve e intenso, seguro que os suena) parón vacacional. Pero como se acerca septiembre y ese es el mes en que todo vuelve a la normalidad, pues desde aquí seguiremos los pasos de cosas y/o personas que vuelven como LA LIGA, MATÍAS PRATS, JESÚS VÁZQUEZ, JORGE JAVIER o los ya clásicos por estas fechas fascículos tipo COLECCIONA LAS ESCOPETAS DE NAPOLEÓN o LOS CALCETINES DE BARBIE (se lo habrán planteado?).
Así que comenzaremos con la habitual sección de agradecimientos sin darle más vueltas al tema y tal (LUIS dimisión!!). La verdad es que parece que hace siglos ya del capítulo anterior, pero ahí quedan las firmas para proceder con los nombramientos. En primer lugar, las gracias a un habitual, EL GRAN MILOWSKI, que fue el primero en dejar su huella por el capítulo 5. Efectivamente, querido amigo, el apellido BERMEJO está sometido a un enorme problema, y es que no encuentra ningún otro que, situado detrás de él, haga una bonita combinación, y si no, probad con alguno cualquiera. La excepción, por supuesto, es MAQUEDA, que sí que hace una perfecta combinación, lo que me lleva a sospechar que la futura madre de mis hijos (esperad que me ría un momento, jaja! vale, ya) deberá ser una señorita cuyo primer apellido sea MAQUEDA. Ya puestos, y observando un poco las circunstancias y que últimamente parece que todas os llamais ANA, no sería de extrañar que tú, ANA MAQUEDA, existieses, así que por dios te pido que si por alguna cosa extraña lees esto, ponte en contacto conmigo, eres LA ELEGIDA. En fin, que me voy, que el apellido sólo tiene problema en mi caso macho, así que por ahí no hay más que hablar. El segundo agradecimiento del día es para otro habitual, uno de los precursores de estas BLOGSERIES (sí, me ha gustao la gilipollez esta de nombre). El inigualable JOJUAN, a pesar de su irascible firma, también merece estar en este capítulo postvacacional. Espero que hayas podido perdonar mi publicidad del capítulo anterior y que hayas sobrevivido a las fiestas veraniegas manchegas. Y por último, el agradecimiento especial para una nueva lectora que se incorpora a esta gran familia (CHENCHOOO!!), la genial SURI, la auténtica y genuina SURI, no como ese invento de niña sin placenta que se inventó el payaso de Tommy en su relación con JOEY POTTER. Por supuesto, desde aquí una vez más las más sinceras disculpas por el imperdonable olvido del cumpleaños de SURI, para que veas que me arrepiento te volveré a felicitar con un mes de retraso: FELIZ CUMPLEAÑOS SURI!! Al resto de la audiencia, bueno, seguro que aún estais de vacaciones repartidos por los lugares más extraños del globo (por qué huis lejos de aquí? qué os hemos hecho?), así que esperaré hasta que volvais para darlos la tabarra con las firmas, que lo sepais. Y a ti, que siempre te lo digo, que pasas por aquí, lees y no firmas, no seas así, no, no se puede ir así por la vida, hay que ser un poquito generoso y alegrar la vida de los demás... ayss...
En fin, después de esta parrafada previa a cada capítulo que cada vez se hace más larga, comenzaremos con el capítulo número 6 en sí mismo. Este capítulo está dedicado a ese espacio que en este tiempo visitamos unos más que otros, pero que a casi todos os gusta tanto, por unas cosas o por otras, pillines. Sisi, ese paraíso de arena, agua y sol y algunas cosas más que algunos tanto frecuentais. Sí, amigos, estamos hablando de LA PLAYA (gran película DiCaprio, por cierto). Podríamos definir por playa aquel lugar al que la gente acude en masa, miles, millones de personas, casi todas en el mismo mes, más o menos, agosto, y casi todas a las mismas, esas que todos teneis en mente, y sin ofender, BENIDORM, TORREVIEJA y tal. Este año, por motivos obvios, también entra en esa categoría CHIPIONA, y allí estuvo HISTORIAS DE UN JOSH para contarlo.
Después de horas y horas de viaje (por qué estará todo tan jodidamente lejos?) llegaste a ese lugar donde ha peregrinado media España, ya sea a casa, iglesia, cementerio o tal. Así que ahí estabas, en medio de una jungla de incondicionales llevados hasta allí más que nada por curiosidad (viva ORTEGA!). Te hospedaste en un magnífico hostal chipionero llamado EL PUERTO (nombre original donde los haya) donde te atendían y te servían el desayuno unas chicas majísimas, encantadoras, con ese característico acento gaditano, conziztente en pronunciar al revé la eze y la seta que tanta gracia te hace. Al cabo de unos días descubriste que, efectivamente, van detrás de ti, o quizá seas tú quien va detrás de ellas, una de esas majísimas chicas, precisa y casualmente la que a ti más te había llamado la atención, no por nada, sino porque sí, respondía al precioso y por otra parte nada habitual nombre de ANA. A lo cual, no pudiste dejar de sonreir al enterarte. Bueno, con las chicas no es que tuvieras un trato muy especial, tu acojone y timidez no se van de vacaciones en verano, pero sí que tuviste un bonito acercamiento el día que te pidieron que las fotografiaras vestidas de sevillanas porque eran las fiestas de su pueblo. Evidentemente, no te aventuraste a hacer el ridículo pidiendo hacerte una foto con ellas, debido fundamentalmente al atuendo playero que llevabas en ese momento, gorra hacia atrás, camiseta de tirantes, bañador y chanclas, no muy alentador ante los trajes de sevillanas, nono. En fin, allí también conociste a un peculiar sevillano que no se despegaba de su camiseta del Betis ni pa dormir, qué gente (JOAQUÍN TRAIDOR!). Y también en el hostal pudiste degustar un clásico de la tierra que despertó en ti la curiosidad y también el hambre, NI ZIDANES NI PAVONES, TORTILLA DE CAMARONES! (jodidos gaditanos).
A lo que es en sí la playa, ibas equipado con el atuendo anteriormente descrito (añadir las gafas de sol que utilizabas de vez en cuando porque con ellas no ves ni lo preciso, es decir, lo mismo que sin ellas), además del AS de cada día que comprabas camino de la playa (las 325271 portadas en las que salía DIARRA). No llevabas música por no llevarte el discman a riesgo de que la arena lo triturase, ya que sigues careciendo de aparato más avanzado tipo mp3 o no ya digamos iPod (se aceptan regalos). Así que el magnífico CD que grabaste lo dejaste para el viaje y cosas así. Una vez en la playa, te aproximabas al agua a comprobar que no, que las medusas no aparecerían por allí porque se congelarían en el agua, qué narices le echarán al agua del Atlántico? barriles de hielo? congeladores enteros? por dios, no había manera de meterse tranquilamente hasta que los meaos de la gente hacían su efecto y la cosa se calentaba un poco, el agua digo. Desde aquí me hago a mí mismo una reflexión tras esto: por qué la gente será tan cerda? Así que como el agua estaba impracticable, te dabas crema del factor 25 y te ponías un rato al sol. Esto hay que explicarlo, que luego trae cola. Debido a tu blancura natural (como el ARIEL) es inherente a ti que cada vez que te expones mínimamente al sol (no es necesario ir a la playa) tu piel se torna más bien rojiza y coges aspecto de guiri insolado. Para lo cual, como ya conoces el percal, decides que no, que este año no te vas a poner rojo y te vas a echar crema del factor 25. Efectivamente, no te pusiste rojo, pero claro, color color, lo que se dice color, tampoco es que cogieras mucho hasta que cambiaste al cuarto día al factor 8, notable reducción, y especialmente a los dos últimos días, que como estaba nublao decidiste no echarte nada y curiosamente fue cuando más rojo te pusiste, alguien lo entiende? Eran agradables esos ratos tirao al sol dejando que los rayos UVA carcomiesen toda tu piel, sin pensar en nada, sin oir más que el sonido del mar y los niños voceando y por supuesto sin ver nada, que luego se te queda la marca de las gafas en la cara y no es plan, verdad DAVID MECA?
Si no, pues te ponías a leer el AS, cosa que se complicaba cuando el típico huracán playero se desataba justo cuando te disponías a abrir el periódico. Otro de tus pasatiempos mientras no estabas en el agua era andar por la orilla, esa actividad tan absurda que todo el mundo hace. Yo creo que la gente lo hace pa dejarse ver, porque si no no lo entiendo. No puedes ir andando por otro lao que no sea la orilla? La respuesta es NO si eres uno de los típicos que llevas el bañador tipo slip, negro ajustao y vas marcando, porque está claro que no te dejarían ir a ningún lao así, así que aprovechas la orilla, no? menos mal que no veo de lejos. En esos paseos se observa de todo. Viejos andando por la orilla porque les ha dicho el médico que es bueno pa los huesos, tipos con algún kilo de más porque así se queman calorías, tías luciendose en bikini, tíos del estilo CROMAGNON, niños locos tirándose al agua como si se fuera a acabar, gente extraña, pero sobre todos ellos, un tipo indispensable de sujeto que año tras año se renueva según dicta la moda de turno: EL CHULO PLAYA. El chulo playa edición 2006 venía con todos sus complementos, perfectamente equipado. Gafas de sol de flipao, pendiente, piercing, perfectamente depilado, marcando abdominales, moreno perfecto, peinado estilo JARRAI, bañador de flores hawaianas tan de moda este año y chanclas ADIDAS, principalmente. Oh sí, es el perfecto chulo playa de este año, será difícil mejorarlo el año que viene, pero lo conseguirán.
En la playa y en los paseos te surgía un problema. Y es que no podías ir solo debido a esa especie de hermana que convive contigo a todas horas llamada MIOPÍA. Como no es plan de meterte en el agua con las gafas, el problema es al salir y ver las 261820 sombrillas todas perfectamente iguales a la tuya. Así que más de una vez estuviste a punto de ir a la típica caseta de la playa donde siempre hay una mujer que dice SE HA PERDIDO UN NIÑO LLAMADO...
Ah sí, y qué sería de la playa sin esos clásicos vendedores que se recorren la arena a voz en grito, ya sea ofreciendo cinturones, bolsos, pendientes o tal (BARATO BARATO!), cervezas o bolsas de patatas (AAA LAAAA RIICAA PATAATAAAA!) o vendiendo cupones, que también los hay y siempre está el típico que los compra con la excusa de Y SI PA UNA VEZ QUE VENIMOS TOCA?
Por lo demás, un día te acercaste a Cádiz (Cai en gaditano) y lo más destacado que hiciste fue fotografiarte con el Carranza de fondo (ese magnífico trofeo jugado por el Madrid en grandiosa actuación veraniega) y junto a una botella de JB andante, que nunca pensaste que existiría, pero sí, existía, y dónde iba a existir si no... Pondré las fotos por aquí.
Así que sí amigos, así fue la primera parte de las vacaciones en la playa, claro está que de vez en cuando te ponías tus lentes para observar el paisaje y para evitar reventarle a alguien la cabeza de una patada y/o pisotón (por qué la gente tendrá la absurda y asquerosa manía de enterrarse en arena? el ser humano es indescifrable. Aunque para asquerosas las algas...puaghh! y los japoneses se las comen? aghhh! el ser humano es asqueroso). La segunda parte de tus vacaciones discurriría en el pueblo, ese otro mítico lugar, pero eso quedará para el siguiente capítulo...para el capítulo número 7 de HISTORIAS DE UN JOSH, para el cual necesitaré vuestras firmas, y en el cual por supuesto apareceréis en el capítulo de agradecimientos. Nos leeremos entonces aquí, en vuestra blogserie favorita (jaja).
Un jodido saludo a todos!

A dijo
Bueno...pues aquí me tienes...
:-D
6 Octubre 2007 | 04:38 AM