¡Ha resucitado! ¡Milagro! ¡Ha resucitado! Sí, queridos amigos, podéis frotaros los ojos ante lo que estáis viendo (nunca he llegado a entender esto... ¿para qué se supone que tienes que frotarte los ojos? ¿Pa quitarte las legañas, tío cerdo?). HISTORIAS DE UN JOSH ha resucitado en un tiempo ciertamente propicio para ello, y vuelve a imagen y semejanza de vuestros “otros” superhéroes, véase Superman (vale, o LANA de Smallville), Spiderman o aquel viejo y fornido luchador de Ben-Hur que reaparece cada Semana Santa por nuestras teles de Dios. (¿He dicho Dios? Oh Dios, ya he comenzado a blasfemar... Mierda, otra vez..).

En fin, tendré que pedir disculpas a todos los que se sientan ofendidos, ya que se trata de un período como este de devoción y recogimiento a terrenos del Señor, donde acudir a su encuentro y abrazar el dogma que nos separe de este mundo de perversión y pecado que nos rodea. Bien, hasta aquí su colaboración en el capítulo de hoy, señor Jiménez Losantos, como siempre un placer. Las verdaderas disculpas de este capítulo han de ser clarísimamente para mi querida y preciada audiencia, que se ha visto privada durante tres largos meses de esta su blogserie favorita. Es evidente que todo escritor ha de tomarse un tiempo para la reflexión, y claro, es imposible compaginar esta labor tan sumamente altruista con el vertiginoso ritmo de vida de un servidor, espero que lo comprendáis. Así que, aprovechando un reducto de este tiempo entre procesiones y hostias (sagradas) (oh mierda es sin ‘h’, se me ha jodío el chiste), he decidido que éste era el momento apropiado para volver a reunirme con todos vosotros, así que aquí tenéis de nuevo a vuestro ente cybergenerador favorito (no te olvidamos, Mortadelón-Calvo-Señor Parra).

Para no perder las buenas costumbres, esto comenzará con los agradecimientos a los que firmasteis en el capítulo anterior, para lo cual tengo que ir mirando y leyendo porque claro, uno no tiene de elefante la memoria, precisamente.

- Así que como ya no os acordaréis de que firmasteis, he de dar las gracias al señor JOCAN, uno de los habituales y que es de agradecer que se preocupara tan sumamente por si volvería a escribir, se agradece, señor colegiado, algún día te harás una foto conmigo.

- Por supuesto también al gran JOJUAN, o incluso JOJU, como es conocido popularmente de un tiempo a este parte. Tío, deberías replantearte tu nombre artístico, eso de Joju suena a cantautor solitario de indie. Por supuesto, tendrías una enorme legión de seguidores con un trébol y una pinta en la mano, pero es algo superado para ti, me equivoco? Vale, sí, soy un peliculero.

- Las gracias también a la preciosa ANITA, que mira que cuando le coge el gustillo a esto de firmar lo hace de verdad, en fin, puedes considerarte como una privilegiada ya que cada día (o casi) tienes un trocito de HISTORIAS DE UN JOSH en tu querido fotolog. No, si estáis esperando que ponga la dirección vais mal.. por ahí tendréis que aprender a buscaos la vida vosotros solos, muchachos, puedo daos unas clasecitas, ejem.

- Más gracias también al señor especialista en motor y también desde ahora redactor de la revista “Car y nosequé” (perdona JAVI, la he visto esta mañana en el kiosco pero no recuerdo el nombre completo, jaja), descuida que de tu nuevo blog del motor sí que intentaré poner un enlace por aquí cuando pueda, ya sabes, cybercolaboración blogger. Hay que ir a Ávila un día de estos, eh?

- Y las últimas gracias pero no por ello menos importantes para la señorita doña VIR, con la que tantos momentos de risas y de menos risas hemos compartido últimamente, historias alternativas, indagaciones y esas cosas, ya sabes.

Pues eso, que gracias a todos. Ah, y aquí también he de bajarme los pantalones y pedir disculpas públicas, sí, sí, porque fui un mamonazo que no cumplió su palabra. Y es que la señorita MARÍA, lectora más o menos habitual y por supuesto también escritora, hizo una solicitud formal antes de la elaboración del último capítulo, queriendo colaborar en él compartiendo el despotrique generalizado antinavideño. Y después de decir que sí, mi cabeza se fue no sé aún a donde (aunque lo sospecho por las fechas), y a modo egoísta pues no compartí capítulo. Así que ante la indignación propia de la situación, quedan pedidas las disculpas públicas, y he de decir que si cualquiera de vosotros quiere colaborar mis puertas están abiertas, especialmente de cara al público femenino, claro.

Bien, una vez dicho esto, hay que decir que la aplaudida SECCIÓN DE ACTUALIDAD ALTERNATIVA, esa que reúne las últimas noticias aparecidas en periódicos básicamente gratuitos o cyberperiódicos suministradores y que tanto han golpeado nuestras vidas en los últimos días (que me ahogo), vuelve. Y lo hace de la mano (es un decir) de dos de las musas oficiales de HISTORIAS DE UN JOSH.

- Y es que, queridos amigos, según leemos en www.elpais.com (sí, vale, podéis hacerme boicot), la señorita Scarlett Johansson ha dejado de ser la mujer más sexy del mundo, ya que según una prestigiosa revista norteamericana (editada por ciegos, seguramente), ese puesto lo ocupa ahora Jessica Biel (la ilusionista, para ignorantes mirar fotos en google). Sí, la verdad es que no es para menos, de hecho no sé que hace esta chica en el número dos. Seguramente debería ser la próxima concursante de CAMBIO RADICAL.

- Esta noticia, que evidentemente ha provocado suicidios, mareos, histeria colectiva, ataques callejeros, boicots y otras menudencias, nos lleva a otra no menos importante, y es que la susodicha señorita Johansson, también según www.elpais.com (lo siento, Pedro J), ha declarado que su relación con el cantante Justin Timberlake es de “sólo amigos”, después de haber sido vistos juntos y tal. Y esto, claro, no deja de ser una mierda, porque es que el tal Justin este parece Dios, con perdón, Rouco Varela. Pero o sea, ¿este tío de qué va? No quiero ponerme a recordar las señoritas con las que supuestamente ha estado, vale, se me ocurre Britney, no? eran otros tiempos. Pero vamos, es que ves un vídeo y le ves ahí retozando con Elena Anaya, ¡con Elena Anaya!, luego vaya usted a saber lo que haya hecho con Scarlett, ahora se ha pasao también al cine, no? y sus cd’s se venden como Big Macs en yankilandia. Y todo teniendo esa carita de asco que me pone. Queda pues declarado como ‘persona non grata’ en esta blogserie. En serio, me gustaría que mi público femenino me dijera qué demonios le ven a este tío. Porque perillita no tiene, no?

- Vale, tras este ataque de ira, aunque completamente justificado, no me diréis que no, he de decir que, también en www.elpais.com (joder, no hay gratuitos estos días, al menos no leo DIAGONAL), leemos que Katie Holmes, nuestra adorada e inocente Joey Potter, se ha ido de casa porque no aguantaba más las críticas de su maridito Tom. Y es que esta chica se nos estaba echando a perder, que si primero la boda, que si luego me hago amiga de Victoria, que si luego la niña Suri... esto iba por mal camino, así que habrá que llamar a Pacey para que lo solucione (guiño para los Dawson’s-Creek-maniacos como yo, vale, no soy tan friki). Por cierto, que como en todas vacaciones, no han podido faltar los clásicos capítulos de la serie, en este caso los últimos como todos habréis podido ver. Parecido razonable que me ha asaltado estos días, si alguien lo coge está tan mal como yo: Dawson Leery = Roger Grimau. Joe, ¿tan friki soy?

- Bueno bueno, esto, por cambiar, fue leido en www.elmundo.com como podía haber sido en cualquier otro lao. Pero en fin, a lo que vamos, que Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stone, respondió a la pregunta de “¿qué es lo más raro que has esnifado?” (manda pelotas la pregunta también, este tío es un crack, qué diría ABEJORRO de todo esto, no tendría tono de abogado?) con la respuesta “a mi padre”. “Lo incineramos y cuando vi las cenizas no pude resistir a hacerme unos tiritos”, argumentó el tío. En fin, creo que huelgan comentarios al respecto, yo me imagino al entrevistador saliendo echando hostias enloquecido. Claro, luego nos caemos del cocotero y tal.

- Y la última, vista en 20 Minutos, dice que el español Juan García ha ganado el premio a Mister Mundo. Bien, esto nos lleva a algunas reflexiones: 1. ¿Cómo es posible que no haya ganado Justin este premio? Y 2. Si un tipo que se llama Juan García gana el Mister Mundo, es que algo está cambiando, es una señal divina. Si es que es un tío de narices (irónico, joder, si no lo conocéis ver fotos en google, que hay que decirlo todo).

Bien, pues hasta aquí la actualidad alternativa. Espeluznante, como siempre. He de decir que innumerables acontecimientos han sucedido desde el último capítulo, aquella cosa antinavideña un tanto ácida. Cosa de la que, por cierto, tuve que arrepentirme a los pocos días y comerme mis palabras acerca de ella, fundamentalmente gracias a cierta persona que entró en mi vida por aquellos días y que hizo que viera las cosas de forma totalmente distinta a como lo hacía entonces, y a la que por ello estaré siempre agradecido. Tras este momento trascendental pero necesario, procederé a comentar que el mes de enero fue transcurriendo de aquella forma, un tanto distinta a lo que uno está acostumbrado. Pero enero, y otras cosas, se fueron, y si enero tuvo imagen femenina, claro, con febrero llegaron los exámenes, esa época en la que todo a tu alrededor es histeria colectiva, nicks con la palabra “estudiando”, bibliotecas atestadas de gente que deja los apuntes y se va a fumar al pasillo, sí sí, a fumar, viva la Ley Antitabaco, y a sabe Dios qué más, porque a las dos horas vuelves y eso sigue igual, con apuntes y botellita de agua medio llena y sin nadie sentao, y selección de balonmano y Copa del Rey de baloncesto, que todos los años se ponen de acuerdo para boicotearte e impedirte estudiar (jaja). Como suele pasar en estos casos, el terror previo no se corresponde luego con la realidad, o a lo mejor sí, pero, como dirían las sabias abuelas, todo en esta vida tiene solución menos la muerte. Así que tras aprenderte el ordenamiento jurídico español como tu número de teléfono (incluso mejor, que el número lo llevas apuntao en la agenda del móvil, perro) (aunque en realidad no te haría falta, porque bueno, tú para los números y tal tienes buena memoria, especialmente fotográfica, eh Vir?), decía que después de eso y de convencer a cierta persona encantadora a que hiciera el examen, con buenos resultados, claro, pues apenas días después te llegó el turno del examen de Iberoamericanos, esa optativa elegida por ti mismo y de la que tus colegas no paraban de despotricar no sin razón. La cosa era de trabajo y examen, siempre la misma jodienda, con lo cual nos plantamos a hacer el trabajo a pesar de los lamentos del señor Crespo, que sugería el abandono. Así que, en una nueva muestra de superación y tras el formidable éxito de LA FÁBRICA DE CORTOS, el equipo se lanzó a por el trabajo. Debido al poco tiempo disponible, apenas tres meses, pues claro, el día se nos echó encima y tuvo que ser el señor Javi, sí, el mismo de MI CÁMARA, LA NECESITO (gag que mejoraría después con aquel memorable OH NO, LAS LLAVES DE MI COCHE, UN MÓVIL RÁPIDO) el que acudiera a pedirle un plazo a la señora San Ruperto, quien accedió hasta el martes siguiente, o sea, tres días. Así que en eso, tres días, procedimos a elaborar el fascinante volumen sobre LA PRENSA EN NICARAGUA, de unas ¿200 páginas? con anexos y gráficos y todo, una auténtica obra maestra, vamos. Sólo con un pero, que el mismo martes por la mañana cuando fuimos a imprimirlo, un miembro del equipo (omitiremos nombres por una cuestión de tacto) vio cómo el trabajo se le caía, con perdón, a un montón de mierda o barro o llamémosle X. Con lo cual el tomo adoptó un tono de marrón ennegrecido en su portada e índice, lo que sería un cubismo primitivista para los frikis de arte contemporáneo. Tras ello, el tomo fue dejado en el cajón correspondiente. Y después llegó el examen, al que le habías dedicado poco tiempo, por no decir muy poco tiempo. Lo hiciste más o menos normal, te olvidaste de él y pocos días después a la salida de Técnicas del Reportaje (clase a la que acudes magníficamente acompañado) se produce la siguiente conversación:

JAVI: Ey, que ya han salido las notas de Iberoamericanos.

JOSH: Ah, sí? Voy a ver.

JAVI: Tú y yo hemos sacado Matrícula, jaja.

JOSH: Venga sí, vete a tomar por c***.

Sí amigos, te acercaste al tablón y viste cómo tu nombre aparecía acompañado de un MATRÍCULA DE HONOR, así con todas sus letras, que junto a la del señor Javi eran las únicas de todo el grupo. Pero el señor Crespo y don Andrés tenían sendos sobresalientes, con lo cual todo se debía mayormente a nuestro fabuloso tomo nicaragüense. Definitivamente, la Operación Pajas Nicaragüenses había dado resultado.

Con este panorama, tras los exámenes llegaban los respectivos viajes de Ecuador en los que el personal se esparció por el globo, Egipto, Túnez, Cuba y tal. Y tú y tu grupo os quedasteis entre otras cosas para conocer a la nueva fauna profesoril que te esperaba este cuatrimestre. Porque, aunque uno piense que nada puede ir a peor, todo, todo puede ir a peor, primer principio de la Ley de Murphy. Así que si habías tenido a una tía de Derecho que considerabas casi lo peor, el tío nuevo de Derecho te confirmó que el casi era cierto, eso debería ser anticoooonnnnssssstitucional (mientras pongo cara de asco y como limones a la vez). Y, por supuesto, descubriste una vez más que siempre hay algo que te puede sorprender. En este caso hablaremos del señor W (W de water, esto lo hago por seguridad personal, ya que dar nombres puede ser sumamente peligroso). El señor W te da clase un par de veces por semana, y sería un profesor normal si no fuera por un huevo de cosas: darte el ticket de compra una vez entregada la ficha, asignarte dorsal (17 de Van Nistelrooy, el amigo de Mei), llamarte a casa a las 23.30 de un martes, mandarte 25272 páginas de apuntes por email, felicitarte en público por tu cumpleaños (cosa que muchos no pueden decir), pedir auxilio informático en clase, hablar de sexo oral con sus alumnas... Todo eso serían minucias comparado con lo vivido el día de autos.

Era un martes cualquiera, habías ido a arte, habías jugado tu partida de culo en la que seguramente habrías perdido, y habías subido a clase a eso de las 6 PM. El grupo se dividió a la altura de los baños, y a los pocos minutos, ves entrar a tus colegas J.L.A y A.G.C. (seguridad máxima otra vez) corriendo y a gritos de CORRE, QUE PAREZCA QUE LLEVAMOS SENTAOS DOS HORAS. Al poco rato, eso de las 6.05 PM, llegaría el Señor W, descamisado, con colores en la cara y rostro de esfuerzo. Mientras, los dos te contaban lo que había sucedido. Habían entrado al baño y se habían puesto a hacer el medio-vándalo, como habitualmente. Los rollos de papel vacíos volaban de un compartimento a otro, hasta que a alguien se le ocurrió la brillante idea, en medio de un olor digamos nauseabundo, de mirar por debajo de la puerta por si había alguien en el compartimento central. Como en las películas yankees, comprobaron que unos zapatos negruzcos asomaban por debajo de la puerta, y que su dueño sospechosamente callaba. Tras la sorpresa y las carreras, acudieron a clase y comprobaron lo que sospechaban: esos zapatos eran los del Señor W, que aún no había llegado al aula. La rápida reconstrucción provocó las carcajadas del resto del grupo, A.M.C. y J.B.M. y demás, que no habían asistido a tamaño acontecimiento.

La cosa transcurría sin mayores incidencias que los clásicos e inevitables a partir de entonces chascarrillos, hasta que, cambiando de tercio, a J.L.A. no se le ocurrió otra cosita a eso de las 7.15 PM que ahondar en su teoría de la conspiración bobotontiana dibujando un corazón atravesado con nombres que por decencia no descubriremos. Esto, claro, provocó la indignación del aludido, que fiel a su vieja tradición de no medir, la mostró más sonoramente de lo habitual, lo que provocó a su vez la reacción del resto del grupo. El alboroto provocó lo que era inevitable: el señor W se cabreó y ordenó a tres de los componentes del grupo que abandonaran su clase, y rapidito, ante la sorpresa de A.G.C., incrédulo. Así que el grupo de tres salió cagando leches, jaja, rumiando lo que nunca hasta entonces habían conseguido: que les echaran de clase.

Después de ello, J.B.M. se puso a reflexionar y no encontró el precedente de una situación como esa. Así que hace el llamamiento a sus compañeros institucionales o institutrices, esencialmente al señor Milo, para que intenten recordar si se había dado algún caso como el del Señor W anteriormente. Porque claro, uno recuerda el caso del folleto o el mapa reconstrucción-denuncia demostrando que Ocaña estaba en la A-4 y no en la A-3 o la Grada Sur, hechos que serán desarrollados cuando corresponda, pero no recuerda otro Señor W como éste.

Como siempre, el grupo se unió en la desgracia y salió adelante... de momento. Y así llegamos hasta aquí y ahora, momento en el que se acaba el capítulo del regreso de HISTORIAS DE UN JOSH. También como siempre, pediros encarecidamente vuestras firmas y vuestras opiniones, consejos, críticas, peloteos, temas que os gustaría que se tratasen aquí, comentarios sobre Justin, lo que queráis, pero firmad, por Dios. Apareceréis en los títulos de crédito del capítulo siguiente de HISTORIAS DE UN JOSH, como no podría ser de otra forma.


¡Besos de vuestro ente cybergenerador con amor!