Ya era hora de que alguien se preocupara de tributar su merecido homenaje a todas esas personas anónimas que componen eso, el lado oscuro de la facul.

Qué sería de la facul sin ellos, esos especimenes que te hacen la vida menos agradable, más desaprovechable, pero entrañables al fin y al cabo. Porque tú entras allí y ves a tus colegas, a tus no-colegas (recuerdos, Aerodinámico), a tus amigas delgadas, a las pijoperlas diversas, y todo es paz y amor y blablablá. Pero... ay amigo...

Todo cambia y se torna de otro color cuando te adentras en ese microclima llamado CAFETERÍA, donde has de echarte a la cara a ellos, LOS CAMAREROS. No son camareros cualesquiera, no, no, los que los conocen lo saben. Son hombres (porque son sólo hombres, patraña de Ley de Igualdad) capaces de cualquier cosa. Desde seguir la cadena alimenticia y comerse a los más jóvenes y tiernos, a amenazar de muerte a alguien que coge amablemente un hielo para su consumición, pasando por ponerse a tirarle los trastos a las chiquitas que piden un capuccino y dios sabe qué más.

Sin salir de allí, es norma habitual también encontrarte con esas señoras que absorben cualquier tipo de residuo reciclable que has dejado hace dos microsegundos en la mesa. Increíble su capacidad para visualizarlos e incorporarlos a su carrito del pescao.

A escasos metros de allí, otro lugar de culto: REPROGRAFÍA. Ese lugar en el que puedes pasar horas enteras para hacer cualquier tipo de fotocopia, impresión o actividad relacionada con ese arte llamado tipografía y ese artilugio llamado imprenta que trajo al mundo ese gran hombre llamado Johann Gansefleisch. En principio, la idea está bien: un sitio con dos tíos atendiéndote y varios tipos móviles a su disposición. Pero, ah amigo, ¡qué personal tan sumamente cualificado!

De un lado tenemos a CEREBRITO, icono por antonomasia del sitio este. Especie singular donde las haya, con esa profunda mirada y esa angelical sonrisa, dispuesta a todo lo que le pidas. Por otro lado, CEREBRITO DE GIMNASIO, con ese cuerpo curtido en mancuernas y máquinas, esos bíceps musculados y esa expresión tan sumamente feliz en su rostro. Y por último, cómo olvidar a MINI CEREBRITO MAKOKI, tan frágil él, pero a la vez, y quizá por ello, con ese aspecto intimidatorio hacia todo aquel que se le acerca. Forman, sin duda, un equipo de lo más envidiable y eficaz.

Y sin irnos muy lejos de allí, aún nos encontraremos con más gente extraña. (No, no son los del puesto de chuches, entre ellos la que salía en TODOS LOS HOMBRES SOIS IGUALES xD, esos molan). Se trata de ellas, las MARICÁRMENES. Mujeres enfundadas en sus batas azules que invaden los urinarios públicos formando barricadas alrededor de ellos para provocar el caos entre la población masculina. Porque es entonces, cuando ves el carrito bloqueando la puerta de entrada, cuando compruebas que todas las Maricármenes se han puesto de acuerdo y han bloqueado simultáneamente todas las puertas de los urinarios, haciendo que tengas que aguantarte e ir jod**o hasta tu casa con tus esfínteres contraídos (con perdón).

Y pese a todo, todos ellos son gente sin la cual, la facul sería otra cosa, seguro que con menos de donde poder escribir un capítulo de HISTORIAS DE UN JOSH. En fin, retomando nuestra SECCIÓN MUSICAL, en este capítulo os recomendaré a vosotros, escasos privilegiados que leeréis esto, un grupo que, pese a la mala baba que arrastra, mola. Son los Babyshambles, el grupo de Pete Doherty, un tío con un par de narices. (Perdón por el chiste malo xD). El caso es que este es uno de sus últimos vídeos y se llama ‘You Talk’. (Me es imposible la traducción, disculpen).

http://www.youtube.com/watch?v=wrIAjeRYZhg

Las gracias a los que firmasteis en el capítulo anterior, que cada vez sois menos pero igual de importantes. Soy como Ronaldinho, estoy en mi cuesta abajo. En fin, agradecimientos sumarios al gran ASEN, que a estas horas estará emulando a Ralf Schumacher en el túnel de Mónaco, y quien espero que firme a las 11.11; y al señor JOCAN, hombre afortunado donde los haya tanto en el juego como en el amor, así que el que dijera la pamplina esa debería estar mamao o algo.

Leeré atentamente vuestros comentarios, críticas, sugerencias y peloteos aquí, en HISTORIAS DE UN JOSH. Besines de colorines.